Javier Milei derogó este miércoles un decreto de 1973 que prohibía la exportación de ganado vacuno vivo en pie destinado para el consumo. Por medio de su cuenta de X, el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció la medida y la describió como una apertura a “un sinfín de nuevos mercados para el sector ganadero de nuestro país”. Sin embargo, desde Mendoza esta decisión también despierta muchas dudas.

Antes de la prohibición, el movimiento de animales en pie en la provincia era relativamente común, principalmente con destino a Chile. En ese entonces no existían los controles sanitarios o fronterizos que hay actualmente.

Qué dijo Ganadería

En esta línea, el actual director de Ganadería en Mendoza, Roberto Rios, declaró determinantemente que “lo que Mendoza necesita es que el ganado se quede en la provincia”.

Además, consideró que por los precios de los transportes, la exportación de ganado a Chile no sería tan viable.

El funcionario explicó que las movilizaciones de ganado actuales, no en pie, se efectúan principalmente con otras provincias argentinas como Córdoba, San Luis y La Pampa.

Los datos de la Provincia marcaron que en 2024 los egresos ganaderos se repartieron por especie de la siguiente manera: 186.058, bovinos; 1.475, equinos; 5.475, porcinos; 11.691, caprinos y 2.625 ovinos.

A quién beneficia la medida

Así lo describió Lisandro Di Paolo, productor ganadero alvearense y exdirector de Ganadería en Mendoza. Además, consideró que los posibles beneficios que esta medida tendría en la provincia dependen del punto de vista.

“Puede ser beneficioso donde se abra algún tipo de comercio de animales en pie, por ejemplo, animales de alto valor genético, hablemos de toros de reproducción o vaquillonas. A ese nivel, yo lo veo como algo beneficioso”, argumentó.

En especial, Di Paolo expresó que la derogación de esta norma le abre un negocio principalmente al productor grande, “porque es el que tiene la capacidad de cargar una jaula completa de animales y llevarla a Chile”.

Las dudas del productor vienen por la posibilidad de que se termine vendiendo mayoritariamente terneros al exterior en lugar de a otro productor argentino. Esto llevaría a que la industria ganadera de Argentina se vuelque a la exportación de materia prima en lugar de vender el producto ya elaborado.

Para Di Paolo, esto sería “como volver muy a la época en que vendíamos el cuero y la carne salada a los ingleses”, ejemplificó.

También hoy pasa que te cierran un frigorífico en Argentina, te lo abren en Chile porque tienen otro nivel de impuestos, y nosotros terminamos acarreando camiones y camiones de terneros o de novillos o de vaquillonas a Chile para que se industrialice, se faenen y se industrialice todo en Chile“, concluyó.