El colapso del colector ubicado en calle Tirasso de Guaymallén, cambió por completo la fisionomía del lugar. Un nuevo río de líquidos cloacales fluye en uno de los carriles de la transitada arteria, que hoy se encuentra cortada debido a los socavones que dejó el hundimiento. Por esa razón, el municipio declaró la emergencia ambiental y sanitaria.

Negocios con las persianas bajas, el ruido constante de las máquinas, tierra en suspensión y el ir y venir de una decena de operarios de Aguas Mendocinas marcan el ritmo de un operativo que avanza a contrarreloj para intentar devolverle la normalidad a los vecinos de la zona.

La calle Tirasso, en el tramo que va desde la calle Santo Tomás de Aquino hasta Buena Nueva inclusive, está intransitable debido al desborde de líquidos cloacales que un tramo fluyen directamente sobre la calzada. Al menos tres socavones dejaron al descubierto miles de litros de desechos que deberían ser encauzados por el colector que colapsó y evacúa las aguas servidas de las cuencas de Buena Nueva, Villa Nueva y Capilla del Rosario

La transitabilidad de los vehículos y el transporte público hacia y desde la calle Buena Nueva es limitada debido a un río de desechos que se encauza en esa intersección. Los tramos donde se encuentran los socavones son inaccesibles, tanto para los frentistas como para quienes deben circular por el lugar.

Los vecinos del barrio Paraguay y zonas aledañas se vieron obligados a modificar sus rutinas y buscar estrategias para llegar a sus viviendas, ya que el transporte público no puede circular por Tirasso.

Al ser consultados, los comerciantes de la zona se mostraron preocupados por el plazo de los arreglos, que provocaron en algunos casos el cierre de sus comercios debido a la imposibilidad de acceso. Si bien, desde Aysam aseguran que los trabajos llevarán 5 semanas, fuentes vinculadas a Irrigación aseguran que el plazo será mucho mayor.