La caída de la actividad económica continúa impactando sobre las cuentas públicas de Mendoza. Así lo reconoció el ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad, quien aseguró que la disminución de la recaudación tanto nacional como provincial obligó al Gobierno a modificar la forma de financiar el plan de obras públicas y a profundizar la búsqueda de créditos internacionales y recursos provenientes del fondo de resarcimiento.
En una entrevista con el programa Opinión, de LVDiez, el funcionario señaló que la Provincia no está ajena a la situación económica nacional y explicó que los principales tributos que sostienen los ingresos públicos están directamente vinculados con el nivel de actividad. “La Provincia no es una isla, en el sentido que heredamos la situación de la economía a nivel general. Tanto la coparticipación, IVA y Ganancias, como Ingresos Brutos, el principal impuesto que recauda la Provincia, tienen mucha relación con el nivel de actividad”, afirmó.
Según detalló Fayad, durante los primeros meses del año se registró una merma significativa en los recursos que llegan a Mendoza. “La recaudación viene cayendo. En el primer trimestre se observó, de los recursos coparticipables, principalmente IVA y Ganancias, una caída del 7% en términos reales. En el segundo trimestre fue menor, estimamos que va a cerrar cerca del 3,5% o 4% de caída en términos reales“, sostuvo.
Cambios en la matríz productiva
El ministro atribuyó este comportamiento a un proceso de transformación económica en el que algunos sectores muestran crecimiento, pero todavía tienen escasa incidencia sobre la generación de empleo y la recaudación tributaria. “Hay sectores que están creciendo mucho, pero son sectores que en general son poco intensivos en mano de obra y también poco intensivos en impuestos”, explicó. En ese sentido, consideró que se trata de una etapa de transición en la que conviven actividades tradicionales en retroceso con nuevas inversiones que aún no alcanzan a compensar la pérdida de recursos.
Fayad remarcó que este escenario afecta a todos los niveles del Estado. “Así como la Provincia hereda la situación de la Nación en materia de recaudación, los municipios heredan la de la Provincia. Todos heredamos la realidad del nivel de actividad”, indicó al ser consultado por los reclamos de asistencia financiera que suelen plantear algunas comunas.
La reducción de ingresos también impactó sobre una de las principales fortalezas fiscales que exhibía Mendoza en los últimos años: el superávit corriente. De acuerdo con el ministro, ese excedente era la principal fuente de financiamiento para la obra pública provincial. “El superávit corriente se ha deteriorado fuerte, producto exclusivamente de la caída de recaudación”, afirmó.
Ante ese contexto, el Gobierno provincial decidió reforzar otras alternativas para sostener la inversión en infraestructura. “Como ese superávit corriente ya no es más fuente de financiamiento para el plan de obra pública, se recurre tanto a los fondos del resarcimiento como a este tipo de préstamos blandos”, explicó Fayad.
Las declaraciones del titular de Hacienda se producen luego de que el Banco Interamericano de Desarrollo aprobara un crédito por US$150 millones para obras de agua y saneamiento en Mendoza. Para la administración de Alfredo Cornejo, el acceso a financiamiento internacional en condiciones favorables aparece como una herramienta clave para mantener el ritmo de inversiones en un contexto de menor recaudación y desaceleración económica.
