La sala nuclear de Impsa.

Impsa comunicó este jueves a la Comisión Nacional de Valores que alcanzó un entendimiento preliminar con sus principales acreedores que le permitirá reestructurar de manera ordenada los plazos de su deuda de 560 millones de dólares.

En la presentación, la primera empresa que se privatizó en la era Milei sostuvo que llegó a un acuerdo para el reperfilamiento de sus pasivos, que le permitirá avanzar en el proceso de recuperación y fortalecer su posición financiera.

El grupo Industrial Acquisitions Fund LLC (IAF) explicó que la reestructuración ordenada de sus pasivos se ha realizando “mediante un procedimiento de acuerdo preventivo extrajudicial (APE), cuya apertura ha sido solicitada en el día de la fecha ante el Segundo Juzgado de Procesos Concursales de la Provincia de Mendoza“.

La reestructuración propuesta no prevé quitas de capital, sino un reperfilamiento de plazos, conforme a los términos y condiciones específicas de una oferta de APE que será presentada oportunamente ante el Juzgado a los fines de su consideración por las respectivas asambleas de tenedores de títulos de deuda de IMPSA“, informaron a la CNV.

Según la ex Pescarmona, el reperfilamiento “permitirá a IMPSA mejorar su perfil
financiero, optimizar su flujo de caja operativo y consolidar su presencia en los mercados internacionales
“.

En detalle

La metalmecánica que volvió a estar en manos privadas sostuvo que la “deuda elegible” será canjeada por nuevos instrumentos de deuda en dólares. No habrá quita de capital, aclararon.

Cada acreedor recibirá Nuevos Títulos de Deuda por un valor nominal
de capital de U$S 1.000 por cada U$S 1.000 de Deuda Elegible.

El capital de los nuevos títulos se amortizará en 9 cuotas anuales iguales y consecutivas del 11,1111% cada una. Comenzarán el diciembre de 2036 y el vencimiento final será en diciembre de 2044.

Los intereses compensatorios tendrán una tasa del 1,5% nominal anual. El comunicado también detalla cómo será el interés devengado para los años siguientes.

El comunicado