El exsenador nacional y dirigente histórico de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, volvió a la escena pública con un duro diagnóstico sobre el rumbo del país, el límite del ajuste de Javier Milei y el rol que debe jugar la oposición moderada. En declaraciones brindadas al medio El Economista, el cofundador de Cambiemos categorizó a la actual gestión nacional como una etapa pasajera y advirtió sobre la proliferación de un electorado desencantado.
“Yo siempre lo caratulé como un gobierno de transición. Nunca compré, ni creí, ni creo que sea un gobierno que venga a quedarse en la Argentina para fundar una nueva etapa, una época o una era”, lanzó el dirigente mendocino, marcando una clara distancia de la narrativa oficialista.
Para el referente radical, el principal problema del Poder Ejecutivo radica en haberse quedado sin margen de maniobra tras concentrarse únicamente en el plano financiero. “Noto que el gobierno ha quedado encerrado en una lógica imperante al inicio de su gestión: la lógica de la macroeconomía, del orden económico, del equilibrio fiscal y del combate contra la inflación. Esa dinámica la pudo llevar adelante durante los dos primeros años, pero esas herramientas ya no alcanzan”, argumentó.
Según su análisis, los costos sociales del programa económico están provocando un drenaje constante de apoyos: “Lo que fue el fuerte de su respaldo se está transformando en su talón de Aquiles, provocando la huida o el abandono de muchos votantes que migran hacia un centro donde quedan huérfanos”. Frente a esa “pileta que todos los días se llena de disconformes”, Sanz remarcó la necesidad de ofrecer un programa de desarrollo productivo con un equipo de gestión renovado.
Las obras finalizadas con el Resarcimiento representan el 1% de los recursos disponibles: qué proyectos avanzan
Del total de 1.082 millones de dólares que el Fondo del Resarcimiento tiene disponibles para ejecutar obras en Mendoza, apenas 11,76 millones corresponden a proyectos ya finalizados. La proporción, que equivale al 1,1% de los recursos, refleja el estadio inicial en…
La reconstrucción del centro y una gran PASO opositora
Ante este tablero, el sanrafaelino planteó la urgencia de estructurar una alternativa que contenga a los votantes que rechazan tanto la propuesta libertaria como el retorno del kirchnerismo. “Sueño con eso: que el PRO tenga su candidato, que el radicalismo tenga el suyo, y que la Coalición Cívica y el Socialismo también participen”, sostuvo al referirse a la posibilidad de confluir en una gran primaria abierta.
En ese sentido, reveló que las fundaciones de los partidos involucrados -Alem (UCR), Pensar (PRO), Hannah Arendt (CC) y Cemupro (Socialismo)- ya trabajan en borradores programáticos junto a técnicos como Alfonso Prat-Gay, Hernán Lacunza, Ricardo Gil Lavedra y el intendente de Rosario, Pablo Javkin.
Al ser consultado sobre las referencias con las que cuenta el radicalismo para liderar ese proceso, Sanz puso el foco en la gestión de los gobernadores. “Hoy los dos dirigentes en mejores condiciones para representar estas ideas son Maximiliano Pullaro y Alfredo Cornejo. Ambos tienen peso y capacidad de gestión, y hacen radicalismo en sus provincias”, aseguró.
No obstante, sobre la figura del mandatario mendocino -con quien recompuso vínculos en 2025- admitió los matices que enfrenta internamente: “Cornejo enfrenta mayor resistencia del establishment partidario por su acuerdo inteligente con Milei, que le garantizó gobernabilidad”. Además, señaló que su coterráneo deberá afianzar su inserción nacional: “El problema de Cornejo es que debe construir mayor imagen y vínculo con el radicalismo nacional, algo que Pullaro ya logró en cierta medida”.
La rivalidad con la Casa Rosada
En otro tramo del reportaje, el referente de la UCR analizó la estrategia del Gobierno nacional de confrontar con mayor agresividad hacia los sectores moderados. “Sabe que el antagonismo con el kirchnerismo es marketinero, para el show y la tribuna. En el fondo, son dos versiones del populismo, uno de derecha y otro de izquierda; son primos hermanos que se pelean en familia”, fustigó.
Sanz remarcó que el verdadero contrapunto a la doctrina libertaria radica en la demostración de un Estado eficiente, utilizando como prueba la realidad de Mendoza. “Su talón de Aquiles es el progresismo eficiente, un modelo de Estado presente que él rechaza. En Mendoza, por ejemplo, las dos áreas de gestión más importantes son la educación y la salud pública, y funcionan extraordinariamente bien”, afirmó.
Para concluir, el exsenador sintetizó la paradoja que rodea la relación entre el gobernador mendocino y Balcarce 50: “Milei puede tener de aliado a Cornejo, pero la provincia de Mendoza en sí misma es la refutación empírica de sus creencias”.
