Con los casos de coronavirus en baja desde hace un mes, a pesar de que en el aire flota la amenaza de la viralización de la variante Delta, las preocupaciones ciudadanas pasan por otro lado y las encuestas comienzan a reflejar este pulso. Por su parte, la agenda política -que no siempre coincide con la de sus electores- dio un giro esta semana con la discusión entre las distintas fuerzas para concentrarse en la presión fiscal, en la marginación o en el apoyo de la Nación a Mendoza, lo que evidencia que la campaña ahora gira en torno a la crisis o la recuperación económica.
Las consultoras ya auscultan desde hace tiempo que la preocupación por el virus se reduce hoy a la posibilidad de estar o no vacunado. Así, lo que prima en la consideración de los mendocinos que son consultados son las cuestiones más llanas del bolsillo.
En uno de los estudios más recientes encargado por el Gobierno provincial se señala -aunque por el momento prefieren no dar mayores números- que “claramente el tema económicamente está guiando el malhumor social, que está siendo canalizado contra el gobierno nacional, una abrumadora mayoría de los mendocinos adjudica la responsabilidad a Alberto Fernández por la inflación y por el desempleo. Hay un fuerte pesimismo que llega al 80% -de los encuestados-, que cree que la situación económica a fin de año estará igual de mal o peor“.

En tanto, en el Frente de Todos indicaron que los estudios que encargan para medir el pulso, reflejan cuáles son las preocupaciones de los mendocinos. “Pasa por cómo despega la economía. Cómo se empieza a recuperar el salario, qué pasa con la inflación y con el empleo, esas son las cosas más importantes que preocupan a la gente”, puntualizaron.
Otra de las voces consultadas en el peronismo grafica sobre este giro en la campaña: “En un principio ellos -por Cambia Mendoza- iban a hacer eso, pero como están viendo signos de recuperación han ido por una campaña más laxa. No por nada traemos a -Martín- Guzmán. Vamos a dar el debate económico“, sinceraron desde el kirchnerismo.
La discriminación o el apoyo de la Nación
Precisamente, esta es la discusión más política y la visita del ministro de Economía este fin de semana agudizó el debate entre oficialismo y oposición, incluso en las redes sociales a la par de la disertación que Guzmán dio en la UNCuyo sobre “Tranquilizar la economía”.
En el Frente de Todos, el mensaje de la campaña pasa por evidenciar que la Casa Rosada mantiene en la provincia un apoyo constante con recursos y que la recuperación económica, tras este cisne negro que fue la pandemia, está en marcha.
Nicolás Aroma, desde el equipo económico que asesora a Anabel Fernández Sagasti para la campaña, remarcó que “lo que se está viendo a medida que se avanza con la cuestión sanitaria, son signos muy fuertes de recuperación sólida”. En esta lectura, dan cuenta que los indicadores de actividad industrial están por encima de los niveles prepandemia, que la construcción está repuntando y que el salario va a aumentar en los meses que quedan hasta fin de año por la apertura de paritarias. Además, rescatan que la inflación, aunque en niveles elevados, se encuentran en un proceso de desaceleración. De igual manera, señalaron que las exportaciones están en niveles récord, lo que permite el ingreso de dólares el Banco Central.

Pero a su vez, el asesor del PJ sostuvo que esta recuperación no es evidente en Mendoza. “Está claro que se está dando el debate porque se ven muchas falencias autónomas, propias de la economía provincial. Mientras que el IVA está despegando por sobre la inflación hace ya más de once meses, en Mendoza recién hace dos meses que hay un incremento muy tímido de los recursos reales. Entonces, hay un modelo económico en la provincia que no está siendo sólido. Nosotros decimos que a Mendoza no la discrimina la Nación, sino que está atada a un modelo de política económica que fracasó, que desplaza a la producción y tiene como centro el endeudamiento“.
Así, en el PJ consideran que actualmente Mendoza está “indefensa”, ya que “no tiene ni fondos ni créditos, es una situación muy diferente a la del 2015”.
Por contrapartida, el radicalismo aprovechó la llegada del ministro de Economía para repuntar uno de los argumentos más críticos hacia la Nación, que es la distribución de recursos que le tocan a Mendoza de manera despareja respecto de otras provincias.
Así, el intendente de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, exponía en las redes que “los del gobierno de Todos” distribuyen “para unos pocos”. De acuerdo con los datos relativos a la obra pública, la vecina San Juan recibió este año un 160% de los fondos previstos, San Luis el 88,9%, en tanto que Mendoza pierde con sus vecinas de Cuyo gobernadas por el PJ porque le tocó apenas el 53,7%, detalló.
También el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi, hizo hincapié en la desigualdad de condiciones en la que está Mendoza. “Sólo un ejemplo: en 2020 cada mendocino debía recibir $8.671 de coparticipación pero nos dieron $4.790”, señaló el portavoz radical en la Legislatura. Y agregó: Son $9.500 millones menos con los que podríamos haber construido 2.660 casas y 146 escuelas”, graficó el diputado radical.

Y, por último, la senadora Pamela Verasay -que ahora compite por entrar a la Cámara de Diputados- sostuvo que “en esto no caben interpretaciones, son estadísticas oficiales: hasta julio de 2021, La Rioja (provincia amiga del presidente) recibió $25.516 por habitante como transferencias presupuestarias. Mendoza, $3.001 por cada mendocino“, resumió con el hashtag #MendozaDiscriminada.
#MendozaDiscriminada
En esto no caben interpretaciones, son estadísticas oficiales:
Hasta julio de 2021 La Rioja (provincia amiga del presidente @alferdez) recibió $25516 x hab como transferencias presupuestarias.
Mendoza: $3001 x cada mendocino
Síntesis del manejo discrecional👇 pic.twitter.com/mgmulqFsOF— Pamela Verasay (@PameVerasay) August 27, 2021
La presión fiscal
Tampoco se han quedado quietos en otras fuerzas para remarcar en las fisuras estructurales de la macroeconomía. El empresario Rodolfo Vargas Arizu -que integra el Frente Productivista Liberal, que compite por dentro de Cambia Mendoza- encabezó el viernes una performance frente a la AFIP contra la presión impositiva, uno de los ejes que cuestiona esta lista que tiene la particularidad de estar integrada por varios empresarios referentes de cámaras distintas de Mendoza.
“La preocupación es mantener el trabajo de la gente para devolverles el proyecto de vida. Las empresas grandes se van y no tienen recambio, nadie se hizo cargo de Falabella. Hay 70 mil pymes menos en un año, 2.400 emprendedores de Mendoza han cerrado sus empresas y eso nos afecta a todos“, expuso.
Vinculado al mundo vitivinícola, Vargas Arizu señala que les preocupan dos cuestiones. Por un lado, que en Argentina el peso no sea una moneda fuerte. “Hoy no existe como tal porque es sólo un medio de cambio pero no es fuente de valor ni reserva, si queres ahorrar no lo hacés en pesos”, consideró.

La otra cuestión es el déficit fiscal, con críticas al corazón de la política que -asegura Arizu- no tiene la responsabilidad patrimonial que desarrolla un empresario. “Nos preocupa bajar los gastos de la política, los gastos del Estado, bajar la carga impositiva y laboral para que haya más trabajo, se dinamice la economía, y que baje la inflación. Somos liberales, la inflacion es un fenómeno monetario. Ahora estan emitiendo dinero por las elecciones y despues va a volar todo por los aires”.
Entre sus propuestas para el Congreso, la lista de empresarios sostiene que hay que eliminar impuestos como aquellos relativos a las ganancias, así como también hay que bajarlos con el objetivo de fomentar el empleo. No sólo aquellos nacionales, como el IVA o el Sircreb, sino también locales como el de Ingresos Brutos.
“Al no haber ajuste por inflación, el impuesto es confiscación, aumenta el valor de las cosas pero no ganaste nada. Todos los impuestos deben ir al flujo. Al bajar los impuestos y ampliar la matriz del impuesto, vas a ir al 100 por ciento que todos paguen estos tributos. Lo mismo en cargas sociales, si hoy pagás el 62% por eso hay tanto trabajo en negro, pero si lo bajás al 15% habrá más trabajo en blanco y mayor recaudación, esto pasa en todos los países desarrollados”, concluyó Vargas Arizu.
