Facundo Leal.

La investigación judicial contra exfuncionarios de ARSAT sumó en las últimas horas dos novedades que profundizaron las sospechas alrededor de la denominada banda de los mendocinos”: una valija que desapareció antes de los allanamientos y chats que, según la Justicia, revelarían maniobras para inflar contratos dentro de la empresa estatal. En simultáneo, se realizaron nuevos allanamientos en cinco domicilios de la provincia y en un estudio jurídico, de acuerdo con información a la que accedió El Sol.

El expediente tiene como principal apuntado a Facundo Leal, expresidente de ARSAT y extitular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna), detenido tras los procedimientos realizados el pasado jueves en Mendoza y en la Ciudad de Buenos Aires.

El foco de la investigación comenzó a correrse en las últimas horas hacia lo que ocurrió antes de que la Policía Federal ingresara al departamento de Leal en la lujosa Torre Thays, en la capital provincial.

La valija que desapareció antes del allanamiento

Según consta en la causa, cámaras de seguridad registraron movimientos dentro del edificio ubicado en Boulogne Sur Mer y Sargento Cabral luego de que el primer allanamiento fuera suspendido por orden del juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli.

La orden original había llegado desde Buenos Aires con una imprecisión clave: figuraba la dirección, pero sin piso ni número de departamento. Esa situación obligó a consultas con personal de seguridad del edificio y terminó alterando el hermetismo habitual del operativo.

Cuando la Policía Federal arribó por primera vez al lugar, dentro del departamento solamente estaban las hijas de Leal y el magistrado decidió no avanzar en ese momento con el procedimiento.

Pero durante ese intervalo ocurrió uno de los episodios que hoy más preocupa a los investigadores. De acuerdo con imágenes incorporadas al expediente, al menos dos mujeres ingresaron y salieron del departamento con valijas tipo carry on. Testigos señalaron que una de ellas sería la esposa de Leal y se baraja la posibilidad de que la otra sería su hija. Para ese momento, el exfuncionario mendocino ya estaba detenido e incomunicado en Buenos Aires.

La Policía Federal regresó horas después y concretó finalmente el allanamiento. Allí encontró más de 1,7 millones de dólares distribuidos en distintas habitaciones del departamento. La mayor parte del dinero estaba guardada dentro de una valija, dividido en paquetes de 10.000 dólares y termosellado en bloques.

Sin embargo, según trascendió de fuentes vinculadas a la investigación, una de las valijas observadas en las cámaras nunca apareció. La Justicia ordenó nuevas medidas para intentar reconstruir el recorrido del equipaje y determinar si durante ese lapso fueron retirados elementos de interés para la causa.

Las sospechas sobre posibles filtraciones comenzaron a crecer dentro de Tribunales, especialmente porque el operativo inicial había perdido el factor sorpresa tras las consultas realizadas en el edificio y la posterior suspensión del allanamiento.

Por ello, este jueves por la noche –según pudo reconstruir este diario- se llevaron adelante cinco allanamientos en viviendas: tres en el barrio Palmares Presidente, uno en Las Jarillas (dentro de Palmares Valley) y el último en un domicilio en calle Infanta de Mercedes de San Martín, en pleno centro capitalino. Todos relacionados a Facundo Leal y a su pareja. Efectivamente, a Policía Federal buscaba las valijas perdidas. Una fue hallada, pero con ropa en su interior. En tanto que se secuestraron celulares en algunos de los casos.

Asimismo se hizo otro allanamiento en un estudio jurídico que estaría vinculado a Leal. Esto requirió de la participación del Colegio de Abogados en carácter de veedor.

Los chats que revelaron el supuesto mecanismo

Mientras avanzaban los procedimientos, otra parte de la causa empezó a exponer el presunto esquema de contrataciones direccionadas dentro de ARSAT. El fiscal Fernando Domínguez incorporó chats entre integrantes de la firma Argentina Logistic Services (ALS), empresa que habría sido beneficiada con contratos millonarios durante la gestión de Leal.

Uno de los mensajes analizados por la Justicia se transformó en una pieza central del expediente: “Ahí le dijo Facundo a Gerardo que ponga más cosas en el contrato. Le dijo de los viajes de vuelta, vacíos, grúas, y que vean más cosas”. Para la fiscalía, esa conversación mostró un mecanismo destinado a sumar servicios presuntamente inexistentes para aumentar artificialmente las facturaciones.

La investigación sostiene que ALS habría sido favorecida mediante contrataciones direccionadas y procesos licitatorios simulados. Según la hipótesis judicial, distintas ofertas presentadas en concursos internos tenían vínculos entre sí y habrían sido coordinadas previamente. La causa también analiza posibles retornos y pagos indebidos a funcionarios.

Cómo comenzó la investigación

El expediente se inició a partir del robo de equipamiento tecnológico y material sensible perteneciente a ARSAT en un depósito de San Fernando. Durante esa investigación, la Justicia detectó irregularidades en los sistemas de seguridad contratados y comenzó a reconstruir el circuito administrativo de las contrataciones realizadas por la empresa estatal.

Con el avance de las medidas judiciales aparecieron los nombres de Leal, Gerardo Boschín, Juan Andrés Navarro y Pablo Pagani, todos exfuncionarios mendocinos que ocuparon cargos estratégicos dentro de ARSAT.

Los primeros allanamientos realizados en Mendoza también alcanzaron las viviendas de Boschín, en el Dalvian, y de Navarro, en el barrio privado Las Candelas.

En la casa de Navarro se secuestraron discos externos, documentación relacionada con ARSAT y un pendrive. En el domicilio de Boschín encontraron un CD con información vinculada a la empresa estatal.

Dólares, drogas y dispositivos electrónicos

En paralelo al operativo realizado en Mendoza, la Policía Federal allanó un departamento de Palermo vinculado a Leal. Allí encontraron dólares y divisas de otros países, además de ketamina, MDMA, cocaína, cannabis, balanzas y cucharas utilizadas para el consumo de drogas.

También fueron secuestrados dispositivos electrónicos y kits de espionaje que ahora son analizados por los investigadores.