El ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar, destacó los resultados obtenidos por Mendoza en la primera medición de Fluidez y Comprensión Lectora de 2026 y afirmó que la provincia registró los mejores indicadores. Sin embargo, hay datos que siguen preocupando, sobre todo en los primeros años de primaria.

Los datos surgen de un operativo que alcanzó a más de 315 mil estudiantes de escuelas primarias y secundarias de gestión estatal y privada en todo el territorio provincial.

“Lo que hemos tenido este año en el relevamiento de abril es el mejor arranque de los últimos cinco años desde que se mide, sostuvo el funcionario al analizar los resultados.

La evaluación mostró mejoras en los procesos de interpretación y obtención de información, con incrementos que llegaron hasta los 33 puntos porcentuales en algunos indicadores.

Por ejemplo, la comparación entre quienes cursaban segundo grado en 2025 y actualmente se encuentran en tercer grado evidenció una reducción de 21 puntos porcentuales en los niveles críticos.

Menos estudiantes en niveles críticos

Durante la presentación, García Zalazar remarcó que uno de los aspectos más importantes del informe es la disminución de alumnos con dificultades de aprendizaje y el crecimiento de aquellos que alcanzan desempeños más altos. “Hemos bajado la cantidad de estudiantes en niveles críticos y hemos aumentado la cantidad que están en los niveles avanzados o muy avanzados, tanto en lectura como en comprensión lectora”, afirmó.

La medición anterior había registrado una disminución de 14 puntos entre las cohortes 2024 y 2025, lo que refleja una aceleración en la mejora de los aprendizajes. Con respecto al sexto grado, el porcentaje de estudiantes ubicados en nivel avanzado pasó del 23% al 36%, mientras que el nivel crítico descendió del 11% al 9%.

El ministro vinculó los avances al trabajo desarrollado durante los últimos años a través del Plan Provincial de Alfabetización, una estrategia que incluyó distribución de libros, capacitación docente, evaluaciones periódicas y programas de acompañamiento para estudiantes con dificultades.

Qué sucede en la secundaria

Aunque los resultados fueron positivos en todos los niveles, García Zalazar señaló que la evolución más marcada se registró en la escuela secundaria: “En el caso del secundario hemos tenido la mejor evolución de los indicadores”.

“Han bajado aún más que en primaria la cantidad de chicos en niveles críticos y hemos subido la cantidad de estudiantes en niveles avanzados y muy avanzados”, determinó.

El porcentaje de estudiantes en nivel crítico disminuyó 5,2 puntos porcentuales respecto del inicio del ciclo lectivo 2025, mientras que los niveles medio y avanzado crecieron casi diez puntos porcentuales.

Si bien en el nivel secundario los resultados mostraron mejoras respecto de 2025, todavía el 13,7% de los estudiantes permanece en nivel crítico. El escenario más preocupante aparece en primer año, donde el 19,1% de los alumnos presenta dificultades severas de fluidez lectora.

Los datos que preocupan

Más allá de la mejora general que destacó el Gobierno de Mendoza en los resultados de fluidez y comprensión lectora, los datos de la primera medición de 2026 también muestran desafíos importantes que todavía persisten dentro del sistema educativo.

Uno de los indicadores que genera mayor atención es el porcentaje de estudiantes que continúan ubicados en el nivel crítico de fluidez lectora, es decir, aquellos que presentan las mayores dificultades para leer con precisión y comprensión.

En primaria, el 18,9% de los alumnos comenzó el ciclo lectivo en esta categoría, una cifra prácticamente igual a la registrada un año atrás, cuando alcanzaba el 18,1%.

La situación es especialmente compleja en los primeros años de escolaridad. En segundo grado de primaria, el 43,1% de los estudiantes se encuentra en nivel crítico, convirtiéndose en el curso con mayores dificultades de toda la provincia. En tercer grado, el indicador también sigue siendo elevado, con un 20,1% de los alumnos en la categoría más baja de desempeño.

El escenario más preocupante aparece en primer año, donde el 19,1% de los alumnos presenta dificultades severas de fluidez lectora.

A estos números se suma el porcentaje de estudiantes que se ubican en el nivel básico, un escalón superior al crítico pero que aún refleja dificultades para alcanzar los desempeños esperados. En primaria, el 28,7% de los alumnos se encuentra en esta categoría, mientras que en secundaria el porcentaje asciende al 29,8%.

Uno de los casos más llamativos es el de tercer grado de primaria. Allí, además del 20,1% de estudiantes en nivel crítico, otro 38,9% se ubica en nivel básico. Esto significa que cerca de seis de cada diez alumnos todavía no alcanzan los niveles medio o avanzado de fluidez lectora.

Cómo es el seguimiento 

García Zalazar también explicó que cada evaluación está acompañada por estrategias específicas destinadas a los alumnos que presentan dificultades de aprendizaje. “Aquellos chicos que tienen problemas de trayectoria, de comprensión o cualquier problema que tenga que ver con el aprendizaje, tienen al menos una hora de apoyo extra”, indicó.