Mariela dejó su trabajo como psicopedagoga y se dedicó de lleno a su emprendimiento de ropa y accesorios para bebés llamado Arimunani. De a poco fue consiguiendo clientas gracias a las redes sociales y el boca en boca, pero aun así decidió apostar a más. Ahora es finalista de un concurso internacional de una compañía de marketing, cuyo premio es una campaña publicitaria en todos los medios del país.

Todo comenzó hace 11 años cuando Mariela estaba embarazada y notó que en Mendoza no conseguía los accesorios que necesitaba para su bebé. Así fue cómo decidió aprender a coser para hacerlos ella misma y creó su emprendimiento para vender sus productos exclusivos.

Aprendió a coser para hacerle los accesorios a su bebé.

El trabajo de tiempo completo, un bebé de meses y dos pequeños más, no la frenaron y poco a poco fue creando su catálogo de fulares, baberos personalizados, niditos, ajuares, entre otros productos, para venderlos en las ferias.

“En ese momento no se conocían los fulares y la gente veía que cargaba a mi hijo en uno y pensaba que estaba loca”, comentó Mariela a El Sol.

Con el pasar de los años, el negocio fue tomando forma y la joven mamá de tres niños decidió apostar todo por él y dejó su trabajo. “Es muy lindo ver que un niño tiene un producto mío”, señaló.

La ropa es personalizada.

Además, Mariela comentó que los accesorios que vende son accesibles para todos los bolsillos y cada uno de ellos es personalizado. “La mamá viene y elige el estampado y el diseño de lo que quiere y yo se los hago”, explicó.

Por otro lado, en Instagram tiene 13 mil seguidores y miles de visitas en su sitio web , por lo que decidió anotarse en el concurso internacional “Teads Proyecto Me” en donde ya cuenta con 576 votos, pero necesita más apoyo para ganarle a tres emprendedoras de Buenos Aires y así lograr el premio de una campaña gratis para difundir su emprendimiento.

Quienes deseen visitar el local podrán encontrarlo en la calle Fray Inalican al 506 de la Cuarta Sección de Ciudad.