Alfredo Cornejo está haciendo equilibrio entre dos sectores en pugna que van por la conducción de la UCR nacional como parte de los reacomodamientos hacia el 2023. Pero ya tiene una certeza: será presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, uno de sus primeros objetivos en la Cámara Alta.
Así lo dejó trascender el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, que busca sucederlo como presidente del partido de Alem. Entrevistado por Infobae sobre su pelea con Martín Lousteau, el mandatario jujeño sostuvo lo siguiente: “Lousteau está solo. La provincia de Mendoza está incorporada. Cobos es autoridad en Diputados. Cornejo va a ser el presidente del interbloque”.
La confirmación llega luego de la pelea que el gobernador y el economista mantuvieron un fuerte encontronazo, con cruce de acusaciones, vasos rotos y hasta un intento por irse a las manos. La reunión había sido convocada por Cornejo luego de que 12 diputados que responden a Lousteau decidieron formar un bloque aparte, pero dentro de Juntos por el Cambio, en desacuerdo con la conducción del cordobés Mario Negri.
Desde el entorno del electo senador nacional, señalaron que sólo falta una cosa: “Formalizar”.
Más allá de la interna radical, al ex gobernador mendocino ese rol como presidente del interbloque le garantiza mayor visibilidad en el Senado, por un lado, pero también permanecer en la mesa chica de la principal fuerza opositora. Hasta ahora, ha sido parte porque es el presidente del radicalismo y comparte las decisiones con Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y otros referentes de la coalición. Se trata, en definitiva, de una carrera de reacomodamientos hacia el 2023.
No será el único mendocino en el Congreso con competencia de cargos. Omar de Marchi pujaba por seguir como vicepresidente primero, mientras que Julio Cobos fue propuesto por el radicalismo como vicepresidente tercero, ambos en la Cámara de Diputados.
