La interna del peronismo mendocino sumó un nuevo capítulo este lunes con un cruce de alto voltaje político entre Anabel Fernández Sagasti y Emir Félix. A través de entrevistas y comunicados públicos, ambos referentes hicieron visibles las profundas diferencias que dividen hoy al justicialismo provincial.

La senadora nacional, la figura más influyentes del kirchnerismo en la provincia, lanzó temprano una definición que encendió la mecha: “El peronismo mendocino está roto, no en dos partes, sino en mil”. Y agregó: “No es solo una cuestión de fragmentación, sino de vetos personales, decisiones desprolijas y una profunda falta de diálogo”.

Horas más tarde, llegó la réplica. Mediante un comunicado oficial difundido en redes sociales, Félix recogió el guante sin mencionarla y trazó su propia lectura del presente político. “Quiero invitar a todos los mendocinos a construir un gran frente que ponga límite a la crueldad de Milei y el atropello de Cornejo”, sostuvo en el inicio de su mensaje.

El titular del PJ de Mendoza reconoció que el partido se encuentra en una etapa de recomposición, pero defendió el rumbo elegido: “El peronismo que encontramos estallado en mil pedazos, lo estamos reconstruyendo”. Como antídoto frente a las críticas por el manejo interno, subrayó: “Fijamos una regla de juego básica e ineludible: internas abiertas. Participación como solución”.

Félix también apuntó a dejar atrás las tensiones sectoriales y llamó a replicar conductas que, según él, anteponen el proyecto colectivo: “Invito a todos los peronistas a imitar la actitud ejemplar de mi compañera Flor Destéfanis y tantos otros que pusieron en último plano cualquier pretensión individual”.

El trasfondo de la pelea

Este nuevo choque interno se da en un momento en que el peronismo mendocino busca reorganizarse de cara al calendario electoral. Con Javier Milei en la Casa Rosada y Alfredo Cornejo en el poder provincial, la oposición intenta reconfigurar su identidad y su estrategia.

En ese marco, Fernández Sagasti no descartó avanzar por fuera del sello tradicional del PJ. En tal sentido, dejó abierta la puerta a competir dentro de Unidad Popular, el partido con el que confluyeron espacios del kirchnerismo duro en los últimos comicios legislativos: “Estamos dialogando con todos, incluso con quienes hoy no quieren saber nada del PJ”, dijo.

Félix, en cambio, insistió en ampliar el espectro desde adentro: “Dialogamos en este tiempo con todos los sectores y agrupaciones con vocación de construir una mayoría. Sin excepciones”. Y cerró con una consigna que apunta a marcar el rumbo del proceso: “Unidad, el camino a la victoria en Mendoza”.

Una fractura expuesta, sin ruptura formal

Más allá de los gestos, el intercambio entre ambos dirigentes dejó en evidencia una disputa de liderazgo, una diferencia de estilos y una visión contrapuesta sobre cómo debe posicionarse el PJ en la provincia. Mientras un sector pide revisión y apertura, el otro habla de consolidación y reglas claras.

Por ahora, no hay ruptura formal, pero el malestar ya no se oculta. Y el clima interno del peronismo mendocino parece cada vez más difícil de contener.