Para muchas familias mendocinas, conseguir un alquiler ya representa un desafío. Pero cuando en el hogar hay un perro o un gato, la búsqueda suele volverse todavía más complicada. En numerosos casos, el principal obstáculo no son los ingresos, las garantías o la documentación, sino una condición que aparece desde el inicio: “No se aceptan mascotas”.

En Mendoza, esta situación afecta a una gran cantidad de personas. De acuerdo con distintos relevamientos, casi 7 de cada 10 mendocinos conviven con perros, reflejando el lugar que ocupan los animales dentro de las familias.

Frente a esta realidad, una inmobiliaria decidió impulsar una propuesta enfocada en identificar y ofrecer propiedades donde las mascotas sean bienvenidas.

“La idea surgió por la experiencia diaria. “Recibíamos constantemente consultas de personas que cumplían con todos los requisitos para alquilar, pero encontraban una dificultad adicional por el simple hecho de tener una mascota”, explicó a El Sol Matías, de Buttani Negocios Inmobiliarios.

Según mencionó, el objetivo no es convencer a todos los propietarios para que acepten animales, sino dar mayor visibilidad a quienes sí están dispuestos y conectarlos con familias que buscan una vivienda donde puedan vivir junto a sus perros o gatos.

Un problema frecuente en la búsqueda de alquiler

El joven aseguró que las consultas de personas que no consiguen alquilar por tener mascotas son permanentes.

“Prácticamente todas las semanas recibimos casos de familias, parejas o personas que perdieron oportunidades únicamente por convivir con su mascota. Hoy los animales forman parte de la familia y cada vez más inquilinos priorizan encontrar un hogar donde puedan vivir con ellos”, indicó Matías.

Historias similares también llegan a otras inmobiliarias de Mendoza. Macarena, de Cosentino Inmobiliaria, contó que la demanda existe, aunque la oferta todavía es reducida.

“Los inquilinos buscan muy seguido propiedades que acepten mascotas, pero solo alrededor del 15% de las propiedades que administramos admite mascotas”, sostuvo.

¿Por qué muchos propietarios no aceptan mascotas?

Uno de los principales motivos detrás de la negativa es el temor a que el inmueble sufra daños. Macarena explicó que esa preocupación responde, en muchos casos, a experiencias anteriores.

“Hemos recibido viviendas con puertas muy dañadas por las mascotas. Esa suele ser la principal razón por la que muchos propietarios prefieren no aceptarlas”, señaló.

Matías, por su parte, coincidió en que ese temor existe. Sin embargo, consideró que puede reducirse mediante un adecuado proceso de selección del inquilino.

“Respetamos completamente la decisión de cada propietario. Lo que hacemos es evaluar cuidadosamente a los locatarios, verificar antecedentes, referencias de alquileres anteriores y su comportamiento como inquilinos”, señaló.

La importancia de la confianza

Para que este tipo de alquileres funcione, desde el sector consideran que la transparencia entre ambas partes resulta fundamental.

A los propietarios les recomiendan analizar cada caso de manera individual y no descartar automáticamente a un inquilino por tener una mascota.

“Creemos que una mascota no define si alguien será un buen o mal inquilino; lo que hace la diferencia es la responsabilidad de la persona”, fundamentó Matías.

En tanto, a quienes buscan alquilar les aconsejan informar desde el primer momento que conviven con un animal, presentar referencias de alquileres anteriores y demostrar compromiso con el cuidado del inmueble.

Mientras perros y gatos ocupan un lugar cada vez más importante dentro de los hogares, el mercado inmobiliario comienza a adaptarse lentamente a una demanda que no deja de crecer.

Aunque todavía son pocas las propiedades que aceptan mascotas, algunas empresas dedicadas a los bienes raíces buscan ampliar esas oportunidades para que encontrar un alquiler no implique tener que elegir entre una casa y un integrante más de la familia.