Violeta Marina Mighetto y Patricia Mónica Castro fueron reinas nacionales de la Vendimia, lo curioso es que es el único caso de madre e hija que han resultado electas como soberanas.
Las mujeres comparten la emoción y los hermosos momentos que les dio la Vendimia, ya que la gente de sus departamentos les demostró mucho cariño y apoyo. Además, ambas fueron elegidas cuando tenían 17 años.
Las ex reinas dialogaron con El Sol y contaron cómo vivieron y viven la Vendimia.
Violeta Mighetto (71) fue electa el 13 de marzo de 1954, le dio la primera corona a Lavalle y recuerda que por ese motivo se le prestó más atención a ese departamento. “Lo que viví fue muy emocionante e inesperado. El público se volcó para apoyarme durante el Carrusel y la Vía Blanca. Al darle el título, Lavalle comenzó a ser más nombrado y recordado”, señaló la reina.
Mighetto mencionó que una película que llevaba su nombre y sus dotes como cantante fueron lo que hizo que el público simpatizara con ella. “Ese año salió una película –Violetas Imperiales, con Carmen Sevilla– y a mí me gustaba ir cantando en el carro vendimial y en las presentaciones. Fue una época muy linda”.
Violeta contó que en los días previos a la fiesta vivía en la localidad de 3 de Mayo, en casa de una madrina. La Comisión Vendimia tuvo que pedirle autorización a los padres de la ex reina para que la dejaran participar y la acompañaran a la fiesta. “La elección esa noche fue muy limpia. Dios me puso esa bendición en el camino y estoy muy agradecida”, confió. Y añadió que después de la coronación fue recibida cálidamente por los lavallinos.
La ex reina se casó y tiene 6 hijos y 9 nietos. “Mis hijos están viviendo muy lejos de casa: uno vive en las Islas Canarias, otro en Italia y dos en Córdoba, los otros están en Mendoza conmigo”, refirió Mighetto.
Una de sus hijas, Patricia Mónica Castro (48), siguiendo con la tradición familiar de reinas, se presentó entusiasmada por el distrito de Villa Nueva. “La fiesta del Guaymallén se realizó en un parquizado al norte de la Terminal de Ómnibus y obtuve 77 votos”, contó.
Castro fue elegida reina Nacional el 3 de marzo de 1978 y recuerda que en la fiesta central Vendimia Multicolor se deslumbró al público con juegos de luces y colores y se evocó al Mundial con una pelota de fútbol con los colores patrios.
La soberana recordó que fue coronada por la esposa del entonces presidente de la Nación, el dictador Jorge Rafael Videla.
“Un hecho llamativo y emocionante para mí fue que subieron mis padres al escenario a darme un beso cuando gané. Fue muy hermoso, aparte era la primera vez que asistía a la fiesta”, expresó Castro.
También contó que la cantidad de gente que concurrió ese año llenó todos los espacios disponibles dentro del gran semicírculo y superó la capacidad del anfiteatro.
En esos meses, el clima político y social estaba muy convulsionado, ya que se acercaba el Mundial de Fútbol y se presentaba el conflicto con Chile por el canal de Beagle.
“Era el año del Mundial y habían asistido muchos periodistas internacionales, lo cual fue llamativo y novedoso para la provincia”, explicó Patricia.
La ex reina rememoró la llegada a su casa luego de ganar el cetro vendimial. “Los vecinos nos esperaban, mi madre lloraba de la emoción y mi padre invitó a la gente a celebrar en casa con vinos y champán”.
Luego de dejar los atributos, Castro estudió el profesorado de Geografía, se casó y trabaja como escribana en la Segunda Cámara del Crimen de Tribunales.
Patricia explicó lo que significó llevar la corona que había ganado una vez su madre. “Llevar el cetro vendimial de mi mamá fue un hermoso destino, además de que ambas teníamos la misma edad cuando fuimos elegidas”, manifestó Patricia. Y agregó: “A mamá la adoro, es un ser excepcional, tengo una relación muy linda con ella y compartimos muchas veces las fiestas de la Vendimia. Somos las dos muy compañeras”.
El único caso de una madre y su hija que fueron reinas de la Vendimia
Violeta Mighetto obtuvo el trono en 1954, mientras que su hija, Patricia Castro, lo logró en 1978.
