Las lluvias asociadas al fenómeno del Súper Niño comenzaron a complicar el desarrollo de las principales obras viales que ejecuta el Gobierno. Aunque los trabajos en el Acceso Este, el Acceso Sur y la Ruta Nacional 143 registraban avances superiores a los previstos hasta septiembre, las precipitaciones de octubre modificaron el escenario y amenazan con extender los plazos de ejecución.
El contexto está claro: octubre de 2026 se convirtió en un mes excepcional para Mendoza por la cantidad de lluvias registradas y por la frecuencia con la que se repitieron las tormentas. En distintos puntos de la provincia, las precipitaciones superaron ampliamente los promedios históricos y, en algunas estaciones meteorológicas, los acumulados se acercaron o incluso estuvieron por arriba de marcas máximas para esta época del año.
Uno de los datos que mejor refleja la magnitud del fenómeno es el registrado en la estación Mendoza Aero. Según los datos aportados por el meteorólogo Fernando Jara, se contabilizaron 72,8 milímetros de lluvia, frente a una media histórica de apenas 11,2 milímetros para todo octubre. Es decir, cayó casi siete veces más agua de lo habitual.
Todo esto generó un problema técnico no menor: la colocación de la carpeta asfáltica requiere condiciones climáticas estables durante varias horas y la mezcla debe producirse en el momento en que se utiliza, ya que no puede almacenarse. Cuando llueve, las plantas deben detener su funcionamiento y los equipos no pueden avanzar con el asfaltado. A esto se suman las dificultades para consolidar las bases granulares y estabilizadas, etapas necesarias antes de colocar el pavimento.
Desde la Subsecretaría de Infraestructura reconocieron que el ritmo de ejecución se reducirá si se mantienen las condiciones meteorológicas adversas. “Veníamos por encima de la curva de ejecución, pero a partir de estas lluvias, sin dudas que las obras van a sufrir un retraso”, explicó Marité Baduí, titular del área. El pronóstico de un verano más lluvioso de lo habitual y las dificultades previstas para noviembre agregan incertidumbre sobre el cumplimiento de los cronogramas.
Cómo avanzan las tres obras viales
Los datos de avance correspondientes a septiembre muestran distintos niveles de ejecución en los tres corredores. La remodelación del Acceso Este es la que presenta el porcentaje más bajo, aunque también es la que tiene los frentes de trabajo más recientes. En todos los casos, desde el Gobierno sostienen que las empresas se encontraban por encima de la curva de obra prevista.
La intervención sobre la ruta provincial 22 comprende 30 kilómetros: 18 en Maipú y otros 12 en Guaymallén. El proyecto demanda una inversión de 110 millones de dólares y está a cargo de las empresas Ceosa, Cartellone y Ayfra & Green.
Acceso Este: 18,2% de avance
El avance promedio llegó al 18,2% en septiembre, aunque existen diferencias entre los tres sectores. La primera sección de Maipú, a cargo de Cartellone, alcanzó el 32,62%; la segunda, ejecutada por Ceosa, llegó al 16,37%; mientras que el tramo de Guaymallén, en manos de Ayfra & Green, registró un 6,87%.
Los trabajos tienen un plazo de ejecución de 12 meses, con excepción del alteo en Guaymallén, que cuenta con un cronograma de 22 meses.

Ruta 143: 33% de avance
La reconstrucción de la Ruta Nacional 143, entre San Rafael y Pareditas, en San Carlos, comprende 107 kilómetros y representa una inversión de 53 millones de dólares. Las empresas responsables son Ceosa, Cartellone y la unión de Black Shadow & Horizonte.
Al cierre de septiembre, el avance promedio alcanzaba el 33%, el porcentaje más alto entre los tres proyectos analizados. El plazo general de ejecución es de 12 meses, aunque los sectores urbanos tienen un cronograma de 18 meses. Los vencimientos previstos para los distintos tramos se ubican entre marzo y agosto de 2027.

Acceso Sur: 18,2% de avance
La ampliación del Acceso Sur, sobre la Ruta Nacional 40, comprende 18 kilómetros entre el Gran Mendoza y Luján de Cuyo. El proyecto incluye la construcción de seis nuevos puentes y tiene un presupuesto de 77 millones de dólares.
La obra está a cargo de Ceosa y la unión transitoria Da Fre & Dumandzic. En septiembre registraba un avance promedio del 8,9%. El plazo de ejecución general es de 12 meses, aunque la construcción de la tercera trocha tiene un cronograma de 22 meses. Los vencimientos previstos para los distintos sectores se extienden entre julio de 2027 y mayo de 2028.

Qué pasará con los plazos y los costos
La preocupación del Gobierno está puesta en la continuidad de las precipitaciones durante los próximos meses. En las obras viales, las ventanas de buen tiempo son determinantes para organizar los trabajos, especialmente en las etapas que requieren una superficie seca y condiciones ambientales estables.
La producción de mezcla asfáltica no puede realizarse mientras llueve y tampoco es posible almacenarla para utilizarla posteriormente. Por eso, cuando las precipitaciones obligan a detener las plantas, se interrumpe también la colocación de la carpeta. El agua, además, afecta la consolidación de las bases granulares y estabilizadas, lo que puede demorar otras etapas del proyecto.
En cuanto al impacto económico, desde Infraestructura explicaron que los contratos contemplan mecanismos de redeterminación de precios. Si las obras deben extenderse por causas climáticas, los valores se actualizan al momento de la ejecución, respetando el porcentaje correspondiente a cada etapa. Tampoco se aplicarán multas ni sanciones a las empresas contratistas, debido a que las precipitaciones son consideradas un factor de fuerza mayor ajeno a su control.
