García llegó con el auspicio de la Fundación Pensar, la usina de ideas del macrismo que, en Mendoza, es dirigida por Omar De Marchi y Lucas de Rosas -en los equipos técnicos-. El funcionario es el número 2 del ministerio de Justicia y Seguridad que dirige Guillermo Montenegro, vinculado en algún momento a la causa de las escuchas ilegales donde Macri sigue procesado.
“La seguridad no es un tema de cámaras y de policías, es un problema multicausal”, definió Totó García, tal como lo ha hecho en otras ciudades. En esa línea, definió que el plan integral que implementaron en la Ciudad de Buenos Aires consistió en tres pilares. Por un lado, el fortalecimiento de la Justicia con respaldo político -“los jueces tienen un olfato fino para saber cuándo pueden hacer”- y un sistema acusatorio con gran preponderancia de los fiscales. Allí destacó la importancia de haber “conectado policías con jueces y fiscales”, luego de recalcar que “el problema más grave en Argentina es la investigación”.
“La seguridad no es un tema de cámaras y de policías”
Por otro lado, la recuperación de los espacios públicos, donde ponderó como un logro el enrejamiento de las plazas para vaciarlas de narcotraficantes. “La plaza enrejada es un recurso para que el ciudadano pueda disfrutar. Porque Macri no va a ir el verano con el sanguchito y la coca. Ahí va el pueblo”, definió de una manera muy gráfica, al tiempo que señaló que “es cierto que hay una sensación de seguridad, pero en Argentina no la tenemos. Hoy tenemos una criminalidad organizada”.
Y, por último, en cuanto a la prevención, mencionó la instalación de mil cámaras en distintos puntos y la distribución de 1500 botones antipánico -“Es una verdadera plaga que tenemos”-, sumado a un plan de emergencias que tuviera en cuenta lo sucedido desde Cromagnon y que el funcionario indicó que se puso a prueba con la tragedia de Once.
“La plaza enrejada es un recurso para que el ciudadano pueda disfrutar. Porque Macri no va a ir el verano con el sanguchito y la coca. Ahí va el pueblo”
Párrafo aparte mereció la creación de la Policía Metropolitana. García rescató principalmente que se trata de una policía con el mejor sueldo y con la mejor obra social del país, con una jornada laboral de sólo 8 horas, sin la posibilidad de realizar servicios adicionales.
La agenda de seguridad fue, en rigor, la excusa. Porque hacia el final de la charla, García amplió su discurso y señaló el trabajo de Macri en otras áreas de los servicios públicos, como parte del posicionamiento del jefe de gobierno porteño de cara al 2015. Y de cuestionamientos de orden más general.
Entre ellos, que “se ha dinamitado el principio de autoridad en Argentina. Hubo un plan premeditado para que la autoridad se convierta en una abastracción”. Y un concepto sobre el narcotráfico y la relación entre las provincias: “¿Cómo puede ser que no tengamos una frontera controlada con Paraguay, el mayor productor de marihuana?”, se preguntó.
“Estamos defendiendo dentro del arco”
Las interrogantes de los invitados
La convocatoria de la Fundación Pensar permitió encontrar a algunas caras reconocidas en la materia de seguridad pública. No sólo hubo referentes del Partido Demócrata, como el diputado nacional Roberto Pradines o el PRO, como Gustavo Cairo y Gustavo Senetiner. También tres ex ministros de seguridad, los radicales Leopoldo Orquín -durante la gestión de Roberto Iglesias- y Roberto Grillo -brevemente, con Julio Cobos-, y el demócrata Juan Carlos Aguinaga -al inicio del gobierno de Celso Jaque-. A su vez, también fueron de la partida dos representantes de la Inspección General de Seguridad, el justicialista Félix Pesce y el demócrata Diego Arenas.
Orquín cuestionó la política abolicionista que se ha implementado en materia penal en el país desde la Corte Suprema hacia abajo. El ex funcoinario radical señaló: “Hablar de multicausalidad me pone nervioso”. Por el contrario, las restringió a dos: “la sensación de impunidad y las drogas”. También se animó a reflejar sus dudas Grillo, con una crítica incluida. “La oposición tiene media lengua, le tiene miedo a la palabra represión”.
Aquí García arrojó tal vez las definciones más filosas de la tarde. “En Argentina, los patos le tiran a los rifles”, ironizó sobre la política garantista. “Han destruido la racionalidad”. Y sobre la política migratoria vinculada a la seguridad, arriesgó: “Tenemos inmigrantes ¿y les ofrecemos mantitas? Tenemos que ofrecerles menúes. Que vayan a Mendoza a levantar duraznos. Y si no quieren, que no vengan”.
Un Oso desatado contra los abogados “monotributistas”
Y un invitado que también expresó su opinión en duros términos, Osvaldo “El Oso ” Quiroga, padre del joven Matías que fue asesinado en 2011 y es una de las figuras de las víctimas del delito en Mendoza. Quiroga sostuvo que “hace 15 años que se viene incluyendo gente y las tasas delicitivas siguen creciendo. En esta provincia, no hay más de 300 tipos peligrosos, que hay que sacarlos del sistema y se acaba la delincuencia”, apuntó sin miramientos. Ante legisladores, ediles y ex funcionarios, el Oso pidió que se investigue el origen de los fondos con que los delincuentes les pagan honorarios a los abogados.
