En la última semana, se viralizó una fotografía de turistas que captaron en el Parque General San Martín un pájaro carpintero real (Colaptes melanochloros), una de las especies más abundantes de Mendoza, tanto en zonas urbanas como rurales. A pesar de que para los ornitólogos no es ninguna novedad, el pulmón verde alberga al menos 115 tipos de aves de sumo interés. Turistas de diferentes partes del mundo viajan para capturarlas con sus cámaras.
El domingo, Leopoldo Miskoff, fotógrafo y estudiante de la tecnicatura superior en Conservación de la Naturaleza, halló un Tucúquere (Bubo magellanicus), la especie de lechuza más grande de la provincia, que se encontraba muy cerca del lago del Parque.

El joven subió la imagen a la plataforma de ciencia ciudadana Argentinat donde logró una buena respuesta de la comunidad sobre el ave que se puede llegar a encontrar desde Tierra del Fuego hasta el centro de Perú.
“El Tucúquere puede medir entre 40 y 50 centímetros, pero pasa desapercibido”, destacó Leopoldo, al asegurar que tuvo que pasar varias noches en el lugar hasta que logró captarlo en un árbol, ante la inmutable presencia de los visitantes que no levantaron la vista hasta que el fotógrafo sacó su cámara.
El patrón de colores que tiene no es llamativo y le sirve para camuflarse entre las ramas, salvo por sus ojos que surgen cuando se los ilumina. En cuanto a su alimentación, sus presas preferidas son los roedores.

Las más hermosas especies fotografiadas
Agustín Zarco, doctor en Ciencias Biológicas e investigador del Conicet, indicó que el Parque tiene diversos microambientes. Arboledas que forman bosquecitos, pequeños pastizales, el lago y prados, que son ideales para muchas especies.
“Hay registradas unas 115 especies de aves, sólo en el Parque. Entre ellas, hay 5 especies de lechuzas, otras 5 diferentes de picaflores o colibríes, varias rapaces como halcones o gavilanes que se alimentan de palomas, y muchas migrantes”, dijo el investigador.
Y agregó: “Algunas de estas especies provienen de la Patagonia y aparecen en invierno, escapando del frío sureño. Otras, son migrantes que se observan en verano y vienen desde el norte de Sudamérica, como algunas golondrinas. También se encuentran animales típicos de montaña (como los vencejos) que cuando hay temporal en la alta montaña encuentran refugio en el Parque”.
Leopoldo integra un grupo de trabajo de investigación que involucra a dos institutos del Conicet (Iadiza e Imbecu) que trabajan en conjunto con la Subsecretaría de Ambiente de la municipalidad de Ciudad, estudiando las lechuzas que ofrecen servicios ecosistémicos controlando la población de roedores que transmiten diversos patógenos a la gente.
Algunas de las especies encontradas en el Parque San Martín:
Cardenilla: Especie alóctona o no nativa de Mendoza. Generaron una pequeña población en el Parque tras escaparse de jaulas. Se las ha visto muy pocas veces, cerca del lago.

Carpintero del Cardón: es un ave insectívora que hace agujeros en los árboles o en los cáctus. Es colorida y vive en pareja o en grupos familiares.

Coludito cola canela: al igual que el carpintero del cardón, no migra. Come insectos recorriendo arbustos y árboles y es muy confiado, acercándose mucho a la gente.

Picaflor verde: es migrador. Se lo encuentra solo en verano. Se alimenta y poliniza una gran diversidad de flores.

Cachudito: es pequeño, come insectos en los arbustos, donde hace reducidos nidos donde pone dos o tres huevos. Es difícil fotografiarlo porque es muy inquieto. También es residente, dado que no migra.

Picaflor cometa: es el picaflor más abundante de Mendoza y es atraído por las flores, aunque come insectos. Es más habitual divisarlo en invierno porque en verano muchos de los individuos se van a la montaña. En general pueden nidificar en un aleros, debajo de balcones, enredaderas o bajo de un puente. El macho tiene una cola larga, roja y vistosa.

Lechuzón orejudo: es una lechuza robusta, come muchos roedores y se reproduce en el Parque. A diferencia de otras lechuzas, nidifica en el suelo y no arriba de los árboles. Como se queda quieta y se camufla es difícil de observar.

Cómo fotografiarlas
El turismo ornitológico ha crecido en los últimos años y no faltan quienes contratan a un guía para lograr capturar con sus cámaras algunos de estos únicos ejemplares.
Miskoff explicó que se puede fotografiar con cualquier cámara, pero indudablemente se debe contar con un buen zoom para que no sea necesario acercarse al animal ni generarle estrés.



