La derrota de Sergio Massa en el balotaje presidencial frente a Javier Milei ya tuvo efectos concretos en Impsa: esta semana se confirmaron las renuncias de Gabriel Vienni y Cecilia Garibotti como directores titulares por las acciones clase C, en manos del Estado Nacional.
Se trata, además, del presidente y la vice, respectivamente de la emblemática empresa de Mendoza. Ambos desembarcaron en la ex Pescarmona el año pasado, cuando Massa asumió como ministro de Economía de la Nación, y también son funcionarios de esa cartera.
Si bien se trata de una medida netamente política, Vienni y Garibotti señalaron que sus dimisiones se explican “por razones personales”. De todas maneras continuarán en el directorio de Impsa hasta que se definan a sus reemplazantes, informó la empresa en una nota presentada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Hay que recordar que que desde mediados de 2021, el 63,7% de las acciones de Impsa son propiedad del Estado nacional. En concreto, están en manos del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo (Fondep), manejado por el Ministerio de Economía. Mientras que el 21,2% del paquete accionario pertenece a Mendoza y el 15,1% restante corresponde a los privados (9,8% a los acreedores de la empresa y 5,3% a la familia Pescarmona).
Cambios en Impsa
Vienni es subsecretario de Análisis y Planificación Productiva, mientras que Garibotti se desempeña como subsecretaria de Planeamiento Energético. Son funcionarios cercanos al secretario de Industria y Desarrollo Productivo, el massista José Ignacio de Mendiguren.
Sus renuncias fueron aceptadas “atento a que no resultan dolosas ni intempestivas ni afectan el funcionamiento del Directorio,… , dado que los renunciantes expresaron su compromiso de permanecer en sus cargos hasta ser reemplazados”, comunicó Impsa a la CNV. “La aceptación de las renuncias se efectuó con efecto a partir del efectivo reemplazo de los renunciantes por los nuevos Directores… que se designen a tales fines”, agregó la nota oficial.
A las renuncias de Vienni y Garibotti, se sumaron las de las síndicos Raquel
Orozco (titular) y Sandra Auditore (suplente). Anteriormente también habían dimitido Carlos Faustino García (director titular) y Vivian Stenghele (síndico titular).
“Atento a que la totalidad de los Directores y Síndicos renunciantes fueron designados por los accionistas titulares de acciones Clase C, la designación de sus reemplazantes también debía ser efectuada por tales accionistas, conforme a lo previsto en el Estatuto Social”, sostuvo la presentación de Impsa ante la CNV.
Así las cosas, quedó pendiente la designación de tres directores titulares, además de un síndico titular y dos suplentes.
En tal sentido, la asamblea de Impsa decidió por unanimidad pasar a cuarto intermedio hasta el 5 de diciembre -sólo cinco días antes de la asunción de Milei- “a fin de posibilitar a los accionistas Clase C contar con un plazo adicional para la designación de los nombres más adecuados para cubrir tales vacancias, debiendo los renunciantes permanecer en sus cargos hasta que se efectivicen los reemplazos en cuestión”.
Rumbo a la privatización
En agosto pasado, en medio de la campaña electoral, Massa puso en duda la vuelta de Impsa a manos privadas. “No sólo tenemos a IMPSA funcionando con 700 trabajadores, con proyectos y contratos en marcha, a punto de empezar a proveer a la Armada de Estados Unidos, sino que, además, estamos frente a una empresa que tiene los próximos cuatro años garantizados. Digo esto para aquellos que por ahí piensan en privatizarla; no van a necesitar hacerlo porque IMPSA tiene proyectos de desarrollo y de inversión para los próximos cuatro años”, destacó el ministro de Economía.
Inmediatamente su par mendocino, Enrique Vaquié, salió al cruce de esa declaración. “Lamento que el ministro-candidato Sergio Massa desconozca que el proceso público de ventas de acciones del Estado provincial comenzó el pasado 28 de abril, cumpliendo el acuerdo al inicio del rescate de Impsa, una empresa que puede aportarle mucho a Mendoza”, señaló el funcionario provincial.
En tal sentido, tras el triunfo de Milei y la promesa de una ola privatizadora en el país, en Impsa mantienen la calma porque, aseguran, el proceso de venta de acciones a manos del Estado ya comenzó.
“Analizando las expectativas de cara al futuro y el mensaje del nuevo presidente en relación con una mayor participación del privado y un Estado reducido a la mínima expresión, entendemos que acompañamos a una transición e IMPSA probablemente pueda venderse”, expresó Pablo Portuso, director de la empresa por las acciones clase A (acreedores).
“La compañía todavía está en un proceso de recuperación y este tercer trimestre tendremos una gran mejora, por lo que aspiramos a la necesidad de tener más contratos y creemos que la provincia tendrá un rol importante”, agregó Portuso la semana pasada, en diálogo con Radio Nacional.
En tal sentido, entre enero y septiembre de 2023, Impsa reportó un rojo de $1.375 millones. Esto significa una desaceleración importante de las pérdidas en comparación con el “resultado integral” registrado por la empresa en el mismo periodo del año pasado (-$3.035 millones).
