La totalidad del territorio provincial se encuentra bajo alerta del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) por “Temperaturas Extremas”. El nivel de la advertencia está en amarillo, que implica que la ola de calor puede generar “efectos leves a moderados en la salud”.
El organismo nacional que estudia los fenómenos del tiempo explicó que las zonas que son marcadas con amarillo “pueden ser peligrosas, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas”.

El ranking “infernal”
Por otro lado, en el “Ranking de Temperatura”, confeccionado también por el SMN, hay tres ciudades de Mendoza entre las más calurosas del país, con la medición publicada a las 18.
San Rafael, con 35,8 grados, y San Martín, con 35,6 grados entraron en el top ten. Pero ahí en el puesto once de la tabla de posiciones figuró la Ciudad de Mendoza con 35,4 grados.
Encabezó una localidad de Río Negro: San Antonio Oeste, con 41,8 grados, seguido por Neuquén, con 40 grados y Trelew, con 39 grados. Todas provincias patagónicas.

En el pronóstico meteorológico de la Provincia de Mendoza, para este jueves se señalaron temperaturas máximas de 36° C, y mínimas de 22° C. Además se alertó de un clima “caluroso con poca nubosidad y vientos moderados del noreste”.
Cómo evitar los golpes de calor
Para evitar un golpe de calor en zonas y/o épocas de altas temperaturas es importante no esperar a que los chicos pidan agua. Se les deben ofrecer continuamente líquidos, especialmente agua o jugos naturales; y en el caso de lactantes, ofrecer el pecho de manera más frecuente.
También se recomienda vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros o incluso desvestirlos; bañarlos y mojarles el cuerpo con frecuencia; proponer juegos tranquilos evitando que se agiten; y evitar que se expongan al sol, especialmente en el horario del mediodía o bien, protegerlos con el uso de ropa adecuada (sombreros, ropa de manga larga) y protectores solares adecuados.
Otro consejo que mantenerlos en lugares bien ventilados o bien con aire acondicionado cuando la temperatura ambiente es muy elevada y nunca permanecer con ellos dentro de un vehículo estacionado y cerrado.
Como cuidados generales, se deben evitar bebidas con alcohol porque aumentan la temperatura corporal y la pérdida de líquido. Hay que aumentar el consumo de frutas de verano y verduras frescas; tomar abundante líquido -en especial agua– al menos 2 litros diarios y con frecuencia, aunque no sienta sed; evitar la actividad física intensa y salir a la calle en las horas más calurosas del día. Hay que cubrirse la cabeza con un sombrero o gorra y vestirse con ropa ligera de colores claros.
