Bullrich acompañará nuevamente a Cornejo. Credit: El Sol

A un día del cierre para la presentación de listas, el radicalismo mendocino negocia en Buenos Aires cómo cerrará con el PRO el orden de los diputados nacionales, pero además un detalle no menor que cuesta cerrar: si habrá una única lista de candidatos mendocinos para las boletas de Patricia Bullrich y de Horacio Rodríguez Larreta o, por el contrario, internas en Cambia Mendoza.

El escenario es complejo para el oficialismo mendocino y que Bullrich haya elegido a Luis Petri como su compañero de fórmula puede implicar que lo que se discutía antes del miércoles ya no tenga validez, porque el escenario ha cambiado.

En primer lugar, lo que complica a Cambia Mendoza es la confrontación entre bullrichistas y larretistas. Esto impide por el momento que haya una lista unificada para ambos candidatos presidenciales. Desde el bullrichismo se niegan a compartir los lugares con las pocas figuras que le han quedado al alcalde porteño en Cambia Mendoza.

Todo este juego todavía no tiene nombres propios, salvo el de los electores de la mesa chica: Alfredo Cornejo, Bullrich y Larreta.

Pero en los últimos días vino un delegado de Mauricio Macri a Mendoza para terciar o acercar posiciones. Se trata de Darío Nieto, aquel secretario del ex presidente que quedó en el ojo de la investigación por presunto espionaje. Habló con varios referentes mendocinos.

Hay que tener en cuenta una foto más amplia. En los cálculos previos, a diferencia de las anteriores elecciones, en el radicalismo sacan cuentas a partir de las encuestas y estiman que de las cinco bancas en juego, Cambia Mendoza sólo podrá meter dos. Las otras dos podrían ser para los postulantes de Javier Milei en Mendoza. Y la restante, para el peronismo.

Es decir, son pocos lugares y muchos los que quieren entrar.

Con este esquema, el radicalismo se arroga los dos primeros lugares de la lista como socio mayoritario. Ahí la puja es con el PRO bullrichista, ya que aspira a quedarse con el segundo lugar entrable de la lista.

Alfredo Cornejo, en tanto, negocia directamente con Bullrich y con Larreta. El candidato a gobernador mendocino tiene en claro que el objetivo es la unidad. El caso ejemplar es el de Jorge Macri, en Ciudad de Buenos Aires. Avalado por Bullrich como candidato, el primo de Mauricio tendrá la lista de diputados nacionales que irán en las respectivas boletas de Patricia y de Horacio.

El objetivo de Cornejo no es puramente voluntarioso, sino que obedece a la ingeniería electoral que necesita para fortalecer su candidatura hacia las elecciones generales de septiembre en la Provincia. Se entiende que el mejor resultado de la fórmula presidencial en la provincia hará de resorte para Cambia Mendoza en el comicio que todavía queda para definir la gobernación.

Hay poco más de un mes entre una elección y otra: el 13 de agosto son las PASO presidenciales en todo el país y el 24 de septiembre los mendocinos vuelven a las escuelas para definir al conductor de la provincia por cuatro años.

La presión de Cornejo

En una capa más profunda de la discusión, Cornejo también presiona a su manera, puesto que más allá de resolver un esquema para la Cámara Baja del Congreso -en un hipotético gobierno de Juntos por el Cambio, si llega a ganar- lo que necesita a su vez son representantes que le respondan directamente en el centro de poder de la Argentina.

Así las cosas, con la elección de Petri como compañero de fórmula de Patricia, en el bullrichismo consideran que Luis puede darse como bien pagado. Esto implica que se desplazaría en la lista la candidatura de Patricia Giménez, la cobista que fue candidata a vicegobernadora en las PASO con el dirigente nacido en San Martín. Ese lugar había sido pedido por Petri para PG, días antes de su nuevo batacazo.

El radicalismo impondría el primer lugar en la lista. Sin una figura relevante que ejerza como tractor -en las legislativas de 2021 Cambia Mendoza ubicó a los tres gobernadores en la boleta, Cornejo, Julio Cobos y Rodolfo Suarez, para dar una magnitud- es probable que reitere a la actual diputada Jimena Latorre, que ha tenido más proyección en el último tiempo en la Cámara Baja.

La otra alternativa es Lisandro Nieri, que también termina su mandato, aunque se especula que si Cornejo gana en septiembre, puede volver al Ejecutivo. Ambos son cornejistas.

En el caso del PRO, asoman principalmente dos hombres vinculados a Bullrich. Uno es Enrique Thomas, quien fue funcionario del ministerio de Seguridad en la gestión bullrichista. El otro es Guillermo Mosso, senador provincial, que recientemente se afilió al partido fundado por Mauricio Macri. Ambos son legisladores provinciales con dos años más de mandato.

Por el lado del larretismo, con menos chances tal vez, aparecen el concejal de Godoy Cruz, Marcelo Corti, y un funcionario de Ulpiano Suarez en la Ciudad de Mendoza. Se trata de Roberto Ríos, su jefe de gabinete. Ha sido concejal, originalmente fue militante del PRO y es oriundo de San Rafael. Su familia está vinculada a la ganadería.

Pero hay un tercer nombre del PRO que es con el que Cornejo presiona para ubicarlo en el segundo lugar entrable. Se trata de Pablo Priore, también legislador provincial. Es uno de los macristas originarios previos al desembarco de Omar de Marchi al partido. Como quedó en minoría y enfrentado totalmente con ODM, paulatinamente fue acercándose a Cornejo.

Esto alimenta a su vez la versión de que el líder radical siempre ha necesitado aliados en otros partidos que le respondan directamente, por fuera de la cúpula partidaria.