Un juez suspendido y ausente, que, curiosamente, intentó evitar el proceso judicial. Del otro lado, militantes de organismos de Derechos Humanos: muchos de ellos estuvieron detenidos y fueron torturados. A ambas partes las une un punto. Todos tienen que ver con una misma historia que tuvo su origen hace poco más de 35 años. Esa es la historia que terminará de contarse a partir de hoy en el Jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura, cuando la principal figura será el ausente camarista Otilio Irineo Roque Romano.

EL PRINCIPIO. En diciembre del 2008, a pocos días de Navidad, dos militantes y ex detenidos durante la última dictadura militar hicieron llegar al Consejo de la Magistratura una denuncia contra dos camaristas federales: Otilio Romano y Luis Miret. Pocos le dieron importancia a esa denuncia, pero algunos se pusieron nerviosos. Uno de ellos fue el mismo Romano, quien, días más tarde, se convirtió en uno de los jueces en paralizar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

    Los nervios de Romano quedaron demostrados cuando, dos meses después, dio una nota al diario La Nación y señaló que la denuncia en su contra se debía a su fallo por la Ley de Medios, sin tener en cuenta que la denuncia en el Consejo había sido presentada varios días antes. Esa fue la última vez que Romano hablaría ante un medio de comunicación.

    Después, siempre se negaría a las entrevistas personales a través de su secretaria o cortaría el teléfono ante la llamada de los periodistas. Su único contacto sería por medio de cartas enviadas al diario Los Andes, método por el cual se evitaba cualquier tipo de pregunta a sus dichos. Pero sus nervios no eran casualidad: estaban sustentados.

    Ya la Justicia no era la misma que hacía unos años antes, incluso su poder en la Justicia federal mendocina se iba debilitando, y el enfrentamiento en esta entre jueces ligados a la dictadura militar y los de la democracia se iba haciendo cada vez más visible. Encima, el fiscal encargado de delitos de lesa humanidad, Omar Palermo, había iniciado una investigación en contra de ex funcionarios judiciales a raíz de una denuncia hecha en la Justicia.

LOS DOS JUECES. Los principales señalados en la denuncia eran Romano y Miret, hasta ese momento amigos luego de haber compartido años en la Cámara Federal de Apelaciones y muchos más en los tribunales federales. Sin embargo, a pesar de esa amistad, ambos eligieron caminos muy diferentes a la hora de enfrentarse al Consejo de la Magistratura. Miret decidió someterse una y otra vez al reglamento del Consejo, hasta que el Jury de Enjuiciamiento decidió destituirlo en marzo de este año.

    Fue esa decisión de Miret lo que comenzó a distanciarlos, porque Romano no era partidario de entregarse tan mansamente y prefirió recurrir a artilugios legales. Por un lado, a través del conjuez Carlos Parellada, logró paralizar la investigación que la Comisión de Disciplina y Acusación estaba realizando en su contra. Esa parálisis duró casi seis meses, hasta que la Cámara Federal de Apelaciones decidió que la resolución de Parellada no era correcta y dio vía libre, nuevamente, para la investigación.

    Durante su defensa previa al Jury de Enjuiciamiento, Romano aseguró que había una campaña política en su contra. “Todo el proceso constituye una patraña animada por el señor fiscal especial Omar Palermo, por el juez federal Walter Bento y por los jueces de la Cámara subrogantes, Roberto Naciff, Hugo Echegaray y Pedro González”, adujo Romano, y agregó: “Todos ellos carecen de las mínimas condiciones de equilibrio para ser magistrados y sólo cumplen un objetivo político por estar vinculados abierta y desenfadadamente con los organismos de DDHH y recibir órdenes del Gobierno, que está interesado en los DDHH, pero, en mi caso, haciendo de ellos un uso espurio”.

    La acusación contra Palermo se debe a que el fiscal fue el encargado de pedir la imputación y procesamiento contra Romano en la Justicia federal; Bento fue el que llevó adelante este procesamiento, y los otros tres magistrados, los que conformaron la Cámara Federal de Apelaciones que permitió, por un lado, que el Consejo siguiera investigando a Romano, pero que también fue la que confirmó el procesamiento contra el camarista.

LA CAUSA. Romano, en el Consejo de la Magistratura, se encuentra acusado de “Mal desempeño en sus funciones por posible comisión de delitos”. Esa imputación comprende siete cargos que muestran, para la acusación, que el camarista suspendido fue funcional al terrorismo de Estado al no promover ni reprimir delitos de lesa humanidad cometidos entre 1975 y 1983.

    El debate tendrá su duración entre el 14 y el 25 de noviembre. En total, serán 44 los testigos que prestarán sus declaraciones ante los miembros del Jurado de Enjuiciamiento, entre los que está el senador mendocino Adolfo Bermejo. Algunos de estos testigos son conocidos. Por el lado de Romano estará el ex interventor de Mendoza, previo al golpe y ex legislador nacional, Antonio Cafiero.

    Además, estará el ex juez federal Luis Leiva; el ex abogado de Raúl Moneta, Jorge Garguir; el ex Procurador General de la Nación durante el gobierno menemista Nicolás Becerra y el ex ministro de Seguridad durante la gestión de Celso Jaque Juan Carlos Aguinaga. Por el lado de la acusación hay testigos que ya pasaron por el Jury contra Miret y que también dieron su testimonio en el juicio por delitos de lesa humanidad que terminó hace algunas semanas, entre ellos Luz Faingold y Silvia Ontiveros.

    También estará presente el hijo del escritor y político comunista Ángel Bustelo, Fidel, y algunas madres de Plaza de Mayo. Asimismo, está previsto que dos testigos declaren por videoconferencia ya que viven fuera del país. Para el comienzo del debate, los organismos de Derechos Humanos han realizado una convocatoria al Consejo de la Magistratura.

    Si bien, para el proceso de remoción, Romano se encuentra ausente, el Jury igual es válido y muy importante, debido a que el juez Walter Bento podría pedir su captura y extradición una vez que Romano pierda los fueros (ver aparte), aunque esta semana podría haber novedades que permitirían adelantar este pedido.