El Ente Mendoza Turismo (Emetur) adjudicó la explotación comercial del servicio de catering, restaurante, confitería y cafetería del Centro de Congresos y Exposiciones “Gobernador Emilio Civit” y del Auditorio Ángel Bustelo. Tras evaluar las propuestas presentadas en la licitación pública, el organismo oficial otorgó la concesión a la empresaria Graciela Josefina Hisa Logrippo.
La resolución, publicada este lunes en el Boletín Oficial, define la gestión de estos espacios clave para el turismo de reuniones en la provincia durante los próximos cuatro años.
El proceso licitatorio registró la participación inicial de siete proveedores, de los cuales tres confirmaron sus ofertas económicas y técnicas. Los postulantes formalmente evaluados por la comisión oficial fueron Nicolás William Caruso Salas, Daniela Gisel Puthod y la oferente finalmente seleccionada.
Rechazos y adjudicación final
Durante la etapa de análisis de admisibilidad formal, la Comisión de Evaluación de Ofertas detectó que los competidores presentaron documentación incompleta.
El organismo estatal intimó a ambos oferentes a subsanar los errores, exigiéndoles la entrega del certificado de visita obligatoria al complejo y la cobertura total del monto de la garantía de mantenimiento de la oferta, calculada sobre el canon mensual por los 48 meses del contrato.
Debido a que ninguno de los dos empresarios cumplió con estos requisitos administrativos en el plazo establecido, el Emetur rechazó formalmente sus propuestas.
La comisión encargada del proceso determinó en su dictamen técnico que la propuesta ganadora resultó la más conveniente tanto en los aspectos económicos como en los parámetros técnicos evaluados.
El pliego analizado contempló un sistema de puntaje de 100 puntos que midió la calidad del servicio, los antecedentes comerciales del interesado y el cumplimiento de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
La presidenta del Emetur, Gabriela Testa, ratificó la adjudicación definitiva al considerar que la proveedora cumple con la totalidad de las pautas legales y operativas para hacerse cargo del complejo.
Una concesión con polémica
El Gobierno avanzó con la licitación pública por el abandono del servicio de la empresa que había conseguido la concesión previamente, La Criolla SAS, tras cumplir sólo ocho meses del contrato.
Más allá de la nueva adjudicación, en el Emetur tenían que resolver el acuerdo para que el proveedor saliente cumpla con la garantía de ejecución del contrato, debido a la rescisión unilateral.
