El titular del EMOP, Jorge Teves.

El titular del EMOP, Jorge Teves, dio positivo en un control de alcoholemia hecho por inspectores de tránsito de la Municipalidad de Godoy Cruz. Pero hay un detalle no menor: el funcionario provincial circulaba en horas de la madrugada en ese estado alcohólico en una movilidad oficial cuando fue demorado para soplar la pipeta.

No es el primer caso de funcionarios provinciales que parecieran utilizar los vehículos del Estado provincial para situaciones particulares. Pero en este caso, con los resultados de la alcoholemia, Teves fue sancionado por la Justicia Contravencional: una multa de 2.2 millones de pesos y la prohibición para conducir por cinco meses.

En el Gobierno de Mendoza relativizaron el hecho, aduciendo que Teves ya pagó la multa y no podrá tomar un volante en lo inmediato. Descartaron de esa manera un castigo superior por parte del gobernador Alfredo Cornejo.

La Provincia tiene una norma que regula el uso de los autos oficiales, aunque en el uso diario parece haber quedado en el olvido. Data del año 1973, cuando estaba al frente del gobierno Alberto Martínez Baca. En ese entonces, el gobernador peronista dictó un decreto que establecía cómo utilizar la flota de vehículos del Estado.

Hay dos puntos que establece la norma. En el artículo 3, el decreto estipula que los autos deberían ser guardados en la Estación de Servicio Especial. Esto implica que los funcionarios no pueden llevarse esa movilidad a sus domicilios particulares, como si fueran propias.

Hay otro punto esclarecedor. Prohibe que se usen después del horario habitual de oficinas. Teves frenó en un control habitual de tránsito a las 3, del viernes 17 de enero. Plena madrugada.

Y hay otro artículo más de aquel decreto de la Mendoza de los 70: los autos del Estado provincial no pueden ser utilizados para tareas ajenas al servicio.

Es decir, Teves -que ha guardado silencio por el momento-, tendría que explicar por qué estaba utilizando un vehículo comprado por la Provincia, a esa hora de la madrugada y en una condición en la que estaba infringiendo una ley, endurecida en agosto de 2024 debido a la cantidad de accidentes donde el alcohol fue un factor determinante.