A partir de enero, los comercios podrán empezar a aceptar pagos en dólares con tarjetas de débito. Sin embargo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) dará hasta el 28 de febrero para que los comerciantes puedan actualizar sus postnet y, de esa forma, llegar a una implementación óptima a inicios de abril.

Con esta medida, lo que se busca es fomentar una transición hacia un “modelo bimonetario”, según expresaron los economistas. Además, se pretende “dinamizar” el mercado utilizando los 22.165 millones de dólares ingresados por el último blanqueo

Bajo este escenario, el presidente de la Cámara de Empresarios de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de Mendoza (Cecitys), Adrián Alín, aseguró que se trata de una modificación “positiva” y que llega en un momento donde la economía “necesita reactivarse”.

A pesar de que gran parte de los comercios “darán el sí” para su utilización y aceptación, el empresario dejó en claro que no se tratará de algo “sencillo” y que se debe pensar primero en un “cambio cultural” que no tienen las personas.  

Alín se mostró a favor de las medidas que viene tomando el Gobierno nacional, pero reconoció que “desearía” que se tomara a modo de ejemplo países como Chile y Brasil porque exigen pagar con su moneda de origen.

“Siempre voy a poner como ejemplo a los países que valoran su mercado y moneda”, informó. 

Lejos de coincidir con el pensamiento, el encargado de Bicicletas Evolution, Federico López, coincidió en que es un cambio que ayuda, ya que se le otorga otra opción de pago al cliente. Esto sumado a que, si bien no es “muy común”, el usuario tiene en su cabeza la cultura del dólar. Entendiéndolo como una herramienta de ahorro o para capitalizarse.

En cuanto a la exhibición de los precios en pesos y dólares de los productos, López manifestó que se generará un efecto “chocante” y que llevará a los comercios a tener que estar másajustadoscon los valores. La implicancia deriva en que el precio del dólar puede ir variando y eso llevará a una “atención precisa” para chequear los montos totales del artículo.  

Qué pasa con otros rubros

Al centrarnos en la indumentaria, Facu Contreras, dueño de la marca Aspen, expuso los beneficios del sistema de QR interoperable para los pagos con tarjeta de débito en pesos y dólares. Entre los motivos, el empresario apuntó a que “Mendoza es una provincia muy turística” por lo que ayudaría al visitante. 

Pero, sin importar el rubro que se seleccione, Contreras reveló que la clave pasa por saber si el usuario estará “abierto” a la posibilidad de pagar en dólares “una simple remera o buzo”.    

Bajo esta misma postura, Yamila Aciar de Bazar Plast apuntó a que es una modificación que no está orientada al “pequeño comerciante” y que no le afectará. “Aquella persona que hace una compra esporádica de algo puntual, no sé si tiene la intención de utilizar dólares para eso”, dijo.

Al margen de eso, la encargada del local aseguró que “es una herramienta que si las personas la exigen, se la brindará”

La controversia detrás de la medida

De acuerdo con el Gobierno nacional, la gestión buscará que los dólares empiecen a circular con cotidianidad. Es decir, que dejen de estar solamente depositados como una inversión en las cajas de ahorros especiales.

La economista Aroma Vallejo dio detalles de los dos panoramas que se pueden llegar a presentar una vez que se asiente la medida, debido a que cuando coexisten dos monedas, las personas pueden elegir en cuál ahorrar y en cuál gastar. Esto último afectará la velocidad de circulación.

En el caso de que se adopte el escenario de preferir gastar dólares y retener pesos, puede generar la siguiente complicación: la circulación de pesos disminuye porque la gente los ahorra o los usa menos y, en su defecto, la circulación de dólares aumenta, lo que podría reducir la demanda de pesos y aumentar la presión sobre su depreciación y una mayor inflación.

Además, la especialista concluyó con la idea de que “si los dólares dominan las transacciones, los precios pueden empezar a fijarse en esa moneda, aumentando la dependencia de factores externos (ej. inflación en EE.UU.)”.

Por último, si el dólar funciona como reserva de ahorro, la velocidad del dinero en pesos puede subir. Siempre y cuando las personas se deshagan de ellos rápido.