El conflicto en Medio Oriente afectó a la industria proveedora de plásticos de Mendoza, quienes aplicaron aumentos del 25% en sus listas esta semana, en línea con la suba internacional de materias primas derivadas del petróleo. El efecto no se limitó solo al sector, ya que el impacto se trasladó también a la construcción y la logística.

El punto de partida es el polietileno, insumo clave para envases, bolsas y packaging. Según valores internacionales, su precio registra subas de entre 25% y 35%, con expectativas futuras que rondan el 28% al 30% en contratos financieros. 

El traslado directo a precios

Desde la empresa Casema Plast describieron que el efecto fue inmediato en la industria. Señalaron que recibieron aumentos acumulados del 50% en dos semanas, 25% en cada tramo, por parte de proveedores de materia prima.

El razonamiento es directo: al tratarse de derivados del petróleo (nylon, polietileno, descartables), el incremento se trasladó sin escalas. “Nos aumentan, nosotros aumentamos”, explicaron a El Sol, mientras que el impacto final recae directamente en el consumidor.

Los aumentos no afectaron solo a productos plásticos, sino a toda la cadena que depende de ellos. Desde envases de alimentos y bebidas hasta bolsas de supermercado, delivery, insumos gastronómicos y embalajes industriales.

Industria metalúrgica, otro de los afectados

Para Magno Cid, presidente de MJC Servicios Industriales, el análisis va más allá del plástico y pone en jaque a más de un sector. “El acero aumenta cuando sube el combustible. Va de la mano”, aclaró. Lo mismo ocurre con el aluminio y otros metales, lo que amplía el impacto a sectores como la fabricación y la construcción.

Cid también se refirió a la incertidumbre financiera, la cuál obligó a presupuestar con márgenes adicionales de hasta 20% para cubrirse frente a pagos diferidos (30, 60 o 90 días). Esto introdujo un componente extra de aumento que no siempre responde a costos actuales, sino a expectativas futuras.

“En otras palabras, no solo suben los insumos: también subió el costo del riesgo’”, concluyó.

La construcción con un impacto desigual

Desde la Cámara Argentina de la Construcción en Mendoza, Martín Sanchis planteó que algunos materiales como áridos y hormigón registraron incrementos, pero por factores locales y no directamente vinculados al conflicto internacional.

Sin embargo, coincidió en el diagnóstico central: el combustible es el principal canal de transmisión del impacto. Esto golpeó especialmente a obras viales e infraestructura, donde el uso de maquinaria pesada y transporte es intensivo.

“El resto de los materiales se mantiene en línea con la inflación, sentenció, marcando que, por ahora, no hay un traslado generalizado en todos los insumos de la construcción.

Por su parte, Daniel Di María, presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza, advirtió que el efecto más fuerte ya se está viendo en los costos logísticos. Según detalló, los áridos registraron subas cercanas al 8% impulsadas principalmente por el aumento en los fletes (que se ven atravesados por el aumento del costo del combustible). Este dato es relevante debido a que el transporte representa una porción significativa del costo final.

Además, anticipó que el impacto se extenderá en los próximos días a la energía de producción, afectando insumos clave como el cemento y el hierro.