Las distribuidoras que brindan el servicio eléctrico en la provincia quieren aumentar el tiempo autorizado para realizar las habituales tareas mantenimiento preventivo, más conocidas como “cortes programados”. Sostienen que de esa forma se evitarán mayores inconvenientes durante el verano, cuando los aire acondicionados funcionan a full y la demanda alcanza picos máximos.

Para realizar esas tareas se debe interrumpir obligatoriamente el servicio, por una cuestión de seguridad. Durante todo el año las distribuidoras están habilitadas a cortar la energía en una zona determinada para trabajar en la red, aunque tienen límites: el lapso no debe superar las cuatro horas y sólo se puede una vez por semana. 

Ahora las empresas, que también están obligadas a comunicar con anticipación al ente de control y a los usuarios el lugar exacto y el tiempo previsto del corte, quieren ampliar ese periodo a cinco horas en las zonas urbanas.

Desde el Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) anunciaron que analizarán el pedido, aunque se mostraron predispuestos a aceptarlo. De todas maneras recordaron que cuando se interrumpe el servicio, incluso para realizar los trabajos de mantenimiento, se sanciona a las distribuidoras.

“El argumento que dieron cuando solicitaron la ampliación del horario es que van a destinar más personal y extender el área de mantenimiento de redes“, afirmó Héctor Laspada, gerente técnico del EPRE.

Además desde el ente conducido por Elián Japaz confirmaron que, en caso de aceptar la solicitud, habrá controles especiales cuando las interrupciones programadas superen las cuatro horas. “Si se exceden, habrá multas”, reiteraron.

Plan verano

“Todo va a depender de la temperatura”, respondió Juan José Aranguren, ministro de Energía de la Nación, cuando fue consultado por posibles cortes eléctricos durante el verano, particularmente en Capital Federal.

¿Cuál es la situación en Mendoza? “Somos más optimistas”, respondieron en el EPRE, aunque aclararon que “el sistema funciona al límite”.

El ente de control y las distribuidoras ya trabajan en el plan de contingencia para los próximos meses, cuando el consumo energético se dispara por las altas temperaturas. Actualmente se están realizando tareas de mantenimiento de las redes en distintas zonas, con el objetivo de prevenir cortes masivos por sobredemanda durante diciembre, enero y febrero.

El esquema de contingencia de verano comienza habitualmente en noviembre y se extiende hasta el fin de semana de la Fiesta Nacional de la Vendimia, en marzo. Se trata de un plan que todos los años deben presentar las distribuidoras y que incluye, entre otros puntos, la contratación de cuadrillas de guardia adicionales y la restricción de los días de vacaciones del personal operativo

También se fortalecerá la campaña de Uso Racional de la Energía. En este sentido, fuentes del sector confían que este verano habrá mayor conciencia y ahorro energético entre los usuarios residenciales, principalmente para evitar aumentos desmedidos en las facturas de luz.

“Las redes están al límite de su operación pero si las condiciones son razonables, soportarán la demanda“, pronosticó Japaz sobre la situación en el próximo verano. 

El Valle de Uco, San Rafael, Uspallata y Potrerillos son las áreas críticas donde se pondrá mayor atención. Edemsa prometió aumentar la cantidad de horas extras para el personal propio y contratistas, y resolvió no otorgar aumentos de potencia a clientes ni nuevos suministros “a fin de evitar una sobredemanda en estas zonas calientes”. 

“Hicimos un gran esfuerzo y no creo que tengamos problemas este verano”, comentó por su parte Julio Gallego, gerente general de la Cooperativa Eléctrica de Godoy Cruz, que también destacó la importancia de aumentar el tiempo autorizado para realizar los mantenimientos preventivos.