Bajo una mañana lluviosa que instaló una sola pregunta recurrente entre todos los presentes —si se suspendería o no el acto central de este sábado debido al desalentador pronóstico—, se desarrolló una nueva edición del Desayuno Real. Más allá del protocolo, el encuentro funcionó como una vidriera de alta intensidad política, donde los gestos, las ausencias y los cruces de miradas dijeron tanto como un discurso oficial habitual.
Los aspirantes al 2027: estilos contrapuestos
El evento sirvió para medir el termómetro de los tres nombres que, a priori, asoman en la carrera por la sucesión de Alfredo Cornejo. Luis Petri, ni lento ni perezoso, buscó un protagonismo total: se lo vio sacándose fotos con cada una de las aspirantes al trono vendimial, marcando una presencia activa. Además, el evento fue organizado por Emilio Magnaghi, persona de confianza del ex ministro de Defensa.
En contraste, Tadeo García Zalazar y Ulpiano Suarez optaron por un perfil más discreto durante la mañana. Incluso, Suarez abandonó con rapidez el recinto para dirigirse al Foro de Inversiones.
Por el lado de la oposición, también marcaron territorio aquellos intendentes que ya aparecen en carpeta con intenciones de dar el salto: Matías Stevanato (Maipú) y Flor Destéfanis (Santa Rosa) fueron parte.
El despliegue legislativo de legislador nacionales mendocinos fue diverso. Por La Libertad Avanza, los únicos presentes fueron el propio Petri, Álvaro Martínez y Mercedes Llano. Desde el radicalismo asistieron Lisandro Nieri y la senadora Mariana Juri.
Una de las figuras de mayor peso político fue el puntano Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, quien ostenta una enorme influencia en la Cámara Alta del Congreso.
En el plano local, la nota curiosa la dio el senador provincial cornejista Martín Kerchner. El legislador contó con un community manager que filmó cada uno de sus movimientos de manera constante, una escena que muchos compararon, por su dinámica, con la serie norteamericana The Office.
Entre vedettes, modelos y el “falso” Cavani
El clima festivo tuvo momentos inesperados. El modelo Cristian Sancho fue una de las figuras más requeridas para las fotos, aunque algunos presentes confesaron que lo confundieron a simple vista con el futbolista uruguayo de Boca Juniors, Edinson Cavani.
Por otro lado, la nota de color (y baile) la dieron las diputadas nacionales y ex vedettes Virginia Gallardo y Karen Reichardt. Esta última sorprendió a los presentes cuando, cerca de las 11 de la mañana, comenzó a bailar en medio del evento como si se encontrara en un boliche.

Cruces judiciales y “enemigos íntimos”
La justicia y la política también tuvieron sus momentos de tensión y distensión.
Gesto inesperado: mientras parte de la Suprema Corte de Justicia se mantuvo en bloque, el ministro Mario Adaro se desmarcó del resto, hizo migas aparte y terminó fundiéndose en un abrazo con Luis Petri.
Incomodidad sanrafaelina: el protocolo puso a la vicegobernadora Hebe Casado al lado del intendente Omar Félix justo en el momento de servir el desayuno a las reinas, un cruce inevitable entre dos referentes del sur con marcadas diferencias.

El faltazo institucional: si bien todos los intendentes cumplieron con el rito de servir a sus soberanas departamentales, el único ausente fue el lasherino Francisco Lo Presti, quien envió a una segunda línea de su gestión en su reemplazo.
El factor Villarruel
Finalmente, en el plano de la interna nacional, Luis Petri se encargó de minimizar la visita de Victoria Villarruel a la provincia durante este fin de semana de Vendimia.
El exministro de Defensa buscó restarle trascendencia al arribo de la vicepresidenta luego del duro cruce que ambos protagonizaron en los últimos días, dejando en claro que la tensión entre ambos sigue vigente.
