El Zoológico de Mendoza no deja de ser noticia desde diciembre del 2015 cuando se registraron las primeras muertes de animales. Desde entonces, hay una disputa entre autoridades, empleados y veterinarios.
A las muertes, ahora se suma una nueva polémica. Trabajadores del lugar aseguraron que un grupo de personas ajenas al paseo ingresaron al recinto del oso Arturo con el fin de hacer una especie de ritual para “guiar su alma”.
“Este fin de semana la directora (Mariana Caram) introdujo personas que no pertenecen a la institución al recinto del oso Arturo. Le pidió la llave a la doctora Corina Zerpa y se metió como si este lugar fuera un zoológico privado o el patio de su casa. Es algo inadmisible”, narró Daniel Baronio, trabajador del lugar. El sindicalista agregó que esa visita había estresado al animal.
La veterinaria Zerpa confirmó que le dio la llave a la directora y dijo: “El domingo, ella (por Caram) llegó a la jaula de Arturo, yo me encontraba medicándolo y esperó a que me retirara. Cuando me fui, hizo ingresar a unas personas que le tocaron un tambor pequeño y cantaron una canción para guiar el alma del oso. Esto me lo contó con detenimiento un trabajador al que le pidió que se quedara como testigo. Lo que estamos viviendo es increíble”.
La versión de Baronio y Zerpa, fue confirmada por otro profesional del paseo, quien también pidió mantener su nombre en reserva ya que teme por su puesto laboral. Según contaron están siendo presionados para que no den información a los medios e inclusive se los amenaza con sumariarlos.
En este sentido, allegados al secretario de Ambiente, Humberto Mingorance, aseveraron que “los veterinarios son quienes deterioran la actual gestión”.
La voz oficial
ElSol.com.ar intentó comunicarse con Caram, pero no tuvo éxito. Desde la Dirección de Prensa de la Secretaría de Ambiente la excusaron y dijeron que la funcionaria está atravesando “días complicados” y de mucho trabajo “limpiando la jaula con ayuda de guardaparques y de jóvenes trabajadores de algunos municipios”.
Desde esa oficina, también desmintieron que la directora haya permitido el ingreso de personas ajenas al recinto del oso: “Es mentira, está prohibido el ingreso de personal que no esté autorizado. Sólo ingresan sus cuidadores, veterinarios y la directora. Y, en últimas instancias, profesionales o alguna persona autorizada y acompañada por la autoridad máxima del Zoo”, informaron desde esa cartera.
Asimismo, aseguraron que el oso Arturo se encuentra estable y que los síntomas de decaimiento “han ido desapareciendo”. También confiaron que ya está caminando y que, este martes, al recinto se le terminó de instalar luminaria de bajo consumo para que el animal vea mejor ya que por su edad está perdiendo la visión.
A principios de mes, el oso polar tuvo que ser tratado por su delicado estado de salud. Para entonces, el cuerpo médico veterinario precisó que mostró signos de decaimiento junto con una disminución en su actividad física y apetito.
La veterinaria Zerpa confirmó que esta semana ha tenido una mejoría, también que colocaron las luces como solicitaron los trabajadores pero dijo que el pronóstico del oso polar sigue siendo reservado.
