Ana Martina Conte Grand.

El trágico accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Toledo, España, tuvo la confirmación de una víctima argentina. El cuerpo de Ana Martina Conte Grand, una podóloga sanjuanina de 32 años, fue identificado como uno de los fallecidos en el choque de trenes que dejó al menos 68 muertos y 107 hospitalizados.

Según informaron las autoridades que investigan el siniestro, Conte Grand residía en Andalucía y viajaba en el coche 7 del tren de alta velocidad junto a su hermano, quien fue trasladado al Hospital de Toledo. La joven profesional integraba una familia de cuatro hermanos.

A la confirmación de su muerte se suma la angustiante búsqueda de Agustín Randazzo, un argentino de 51 años que viajaba en el coche 8 del mismo tren, justo detrás del de Conte Grand, y del que no hay noticias desde el accidente. Randazzo reside en España desde 2002 y realizaba ese viaje habitualmente por cuestiones laborales. “Barba entrecana y muchos tatuajes”, lo describieron sus familiares y conocidos en las redes sociales, donde difundieron su foto y números de contacto en medio de la desesperada búsqueda. Su hermano Rafael formalizó la denuncia en las comisarías madrileñas, se sometió a la toma de muestras de ADN y recorrió distintos hospitales de Toledo.

El Gobierno argentino confirmó la situación a través de un comunicado de la Cancillería. “De acuerdo con la información disponible hasta el momento, se ha confirmado el fallecimiento de un ciudadano argentino en el accidente ferroviario ocurrido en España. Asimismo, otro ciudadano argentino continúa con paradero desconocido y otros connacionales resultaron heridos”, informó la oficina diplomática. Y agregó que la Embajada argentina en Madrid y los consulados en España “mantienen contacto permanente con los familiares de los afectados”.

El choque ocurrió a las 8.54 de España (las 4.54 de la Argentina), a la altura de la localidad de Urda, en Toledo. Durante la noche, las autoridades españolas y la Guardia Civil continuaban con las tareas de rescate y recuperación de las víctimas. La gran cantidad de heridos trasladados a distintos hospitales dificultaba la identificación de todos ellos.