Sofía tiene 17 años y tanto ella como su novio estaban muy ilusionados con la llegada del pequeño Teo. Sin embargo, la joven nunca imaginó que un momento tan tierno iba a convertirse en una pesadilla.

La adolescente padece obesidad y con el embarazo se le desató una diabetes gestacional, según contó su madre Alejandra González, quien detalló que la ginecóloga que la controlaba por Osep le había anticipado que iban a tener que practicarle cesárea por sus condiciones físicas y su patología. Sin embargo, en el Hospital Obstétrico Virgen de La Misericordia, de Godoy Cruz, los profesionales dispusieron que el bebé naciera por parto normal. Allí, el pequeño padeció una distocia de hombro y producto de lo sufrido en el parto murió a los cinco días.

“Nunca vi a mi hijo con los ojos abiertos y recién lo vine a alzar cuando ya había fallecido. Extraño sentir sus patitas en mi panza… A mí me internan el 3 de junio para completar estudios debido a que cursaba un embarazo de 36 semanas con diabetes gestacional y polihidramnios severo. No iba con órdenes para el parto, el parto lo decidieron ese día los médicos de turno cuando me vieron”,  contó entre lágrimas la adolescente en su casa ubicada en Las Heras.

Según relató González, la joven tiene pesadillas recordando lo vivido en el parto y debido a los desgarros producidos durante ese momento no tiene control de esfínteres.

“La ecografía del 27 de mayo decía que mi nieto pesaba más de 3.563 gramos y se sabía por ecografías anteriores que engordaba 500 gramos por semana debido a la diabetes. El 4 de junio los controles de presión de Sofía dieron valores de 14.9 y es por eso que decidieron terminar el embarazo”, agregó la madre de la muchacha.

“Nunca vi a mi hijo con los ojos abiertos y recién lo vine a alzar cuando ya había fallecido”. Sofía (17 años).

Y párrafo seguido detalló que a la chica se le indujo el parto, a pesar de que ella había llevado el historial clínico donde su médica indicaba que debía ir a cesárea: “A mí me dejaron entrar a la sala de parto cerca de las 16 del viernes 5. Luego de tres pujos, le empezó a faltar el aire y sintió una presión en el pecho, así comenzó a pedir a gritos que le hagan cesárea. Sofi tuvo un estallido vaginal y aun así mi nieto no podía salir. Le colocaron morfina y me obligaron a salir, pero a la fuerza entré nuevamente cuando vi que lo que estaban haciendo con mi hija era salvajada”.

La abuela de Teo recordó horrorizada que cuando volvió a ingresar a la sala se encontró con “un doctor que hacía fuerza sobre la panza de mi hija, mientras una doctora tironeaba de la cabeza de mi nieto”. 

Alejandra González junto a su hija Sofía en su casa de Las Heras.

Las mujeres mostraron las fotos de Teo con hematomas importantes en su cabeza y cuerpo producto de lo vivido durante el parto y narraron que el pequeño nació sin oxígeno con un paro cardíaco y estuvieron 13 minutos para reanimarlo. Luego del nacimiento, esa misma noche, sufrió otro paro cardíaco del que lograron sacarlo los médicos de neonatología. Pero a los cinco días falleció.

González denunció ante la Justicia al equipo obstétrico del hospital por mala praxis y violencia obstétrica. Cuando le pidió explicaciones al director de ese nosocomio la respuesta que recibió fue: “Son cosas que pasan, gordis”, dijo la abuela que aseguró estar llena de bronca por lo ocurrido con su nieto, pero también por las condiciones físicas y psicológicas en las que quedó Sofía.

“Mi hija está muy depresiva, no puede volver a la escuela. Este sábado 20 estuvo con fiebre, recorrí varias clínicas para que la atendieran por la herida que le ha quedado desde la vagina hasta el ano y no me la recibieron. Terminamos en el hospital Lagomaggiore, donde me dijeron que tienen que hacerle una cirugía reconstructiva pero por las condiciones en las que están los tejidos hay que esperar seis meses. ¡Seis meses en los que Sofi deberá usar pañales!”, puntualizó la mujer y señaló que el equipo médico que atendió a su hija le envió una carta documento al Lagomaggiore prohibiéndole mencionarlos en redes sociales y medios de comunicación.

La respuesta oficial

Por su lado, Mario Marsano, director del Hospital Obstétrico Virgen de La Misericordia, explicó a este diario que pidieron una investigación administrativa al equipo médico que atendió a la joven y también a la obra social.

“Si ha habido un error, vamos a actuar. No trabajamos de manera corporativa”, dijo el médico pediatra y rememoró con respecto al parto: “Tuvimos un bebé que costó mucho que naciera y tuvo falta de oxígeno. La mamá es una menor que ingresó en una situación de alto riesgo y debido a su obesidad mórbida y su patología, los médicos decidieron inducirle el parto. Una vez en la sala, se produjo una distocia de hombro”.

El director confesó que están “muy amargados por lo ocurrido” ya que es una “accidente obstétrico y, probablemente, hubiese sido mejor una cesárea viendo los resultados que tuvimos”.  

Según el profesional, el equipo médico realizó todos los controles necesarios y actuó en base a los resultados que obtuvieron, pero el bebé “falleció producto del trauma sufrido durante el parto”.