El diputado nacional Omar De Marchi aseguró que la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque del Frente de Todos en la Cámara Baja puede leerse de dos maneras claramente diferentes: “O realmente estamos frente a un quiebre o se trata de un juego político de alta gama y de alta perversidad”.

Para el legislador mendocino, “el Frente de Todos quiere llegar a ganar las elecciones del 2023 con estabilidad económica y con su grupo más duro convencido. Si algo de eso falla, pierde votos. Evidentemente, acá el problema está en sector más duro del kirchnerismo”.

“Si realmente es una ruptura -completó Del Marchi- es muy preocupante desde lo institucional, porque se lleva puesto a todos. Hay que ver quiénes son los que van a acompañar el acuerdo con el Fondo. Durante estos días se hizo hincapié en la respuesta que íbamos a tener como oposición, pero es obvio que el problema más grave es la interna del gobierno”.

Este lunes Máximo Kirchner renunció a su cargo como jefe bloque, pero a través de un comunicado aclaró que no iba a abandonar su banca ni el Frente de Todos. Además, expresó su descontento por el entendimiento con el FMI y señaló que las versiones dadas por Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre la compleja negociación con el organismo fue una farsa.

El hijo de Cristina Fernández y Néstor Kirchner marcó la postura que tanto él como La Cámpora tienen del acuerdo, aunque no especificó si cuando llegue el momento de tratarlo en el Congreso votarán a favor o en contra.

Hoy el gobierno tiene 118 diputados que responden al Frente de Todos. Hay que ver cuántos de esos van a acompañar. Es un tema que excede a la oposición”, indicó de Marchi.