Con la renuncia del juez Carlos Böhm conocida este miércoles, se abre el proceso de elección por la vacante en la Corte de Justicia. El que tiene que decidir el reemplazo es el gobernador Francisco Pérez y el que tiene que ratificarlo es el Senado. Por ahora en el Gobierno provincial aseguran que no se han discutido nombres para sucederlo, aunque asoman algunos candidatos. El proceso abre al menos un puñado de interrogantes: ¿Cuál es el perfil que deberá tener el próximo integrante del máximo tribunal? ¿Primará lo jurídico o lo político? Y una más ¿Estará en los planes de Pérez proponer a una mujer, después del retiro de Aída Kemelmajer de Carlucci?

La integración de la Corte se compone de siete miembros y la renuncia de Böhm está condicionada al trámite jubilatorio. Es decir, Pérez todavía tiene un tiempo prudencial para ir viendo quién será el sucesor aunque el tribunal puede funcionar con seis miembros.

Uno de los criterios es el jurídico, en función de las necesidades que tengan la Corte de acuerdo a los casos y sentencias. Böhm es especialista en derecho penal, una materia que con el ingreso de Omar Palermo está cubierta pero deja una vacante en derecho civil, donde Kemelmajer era ampliamente reconocida. Por ello, fue convocada por la Presidenta para redactar la reforma del Código Civil nacional, que luego quedó trunca.  

El otro criterio es político. Es reconocido el vínculo de los miembros del tribunal con los partidos políticos. Tres de ellos -Herman Salvini, Alejandro Pérez Hualde y Jorge Nanclares- tienen sintonía con la UCR. Otros tres -Mario Adaro y Palermo, sumado a Böhm- tienen afinidad con el PJ. Adaro fue ministro de Gobierno de Celso Jaque y Böhm ha sido legislador del PJ. Su hijo Luis es funcionario del Gobierno. Palermo, por su parte, si bien tiene un perfil más académico es reconocida su militancia en la agrupación Justicia Legítima, que tiene como referente a la procurador general de la Nación, Alejandra Gils Carbó. Además, mantiene buena relación con el gobernador Pérez.

El tercer criterio tiene que ver con el “cupo femenino”. Es decir, si Pérez decide incorporar a una mujer al tribunal tras la salida de Kemelmajer. Hoy predomina un tribunal enteramente masculino y en los ámbitos políticos y judiciales ya se han volcado algunos nombres conocidos, en algunos casos con afiliación política, como la ex senadora y actual concejal de Maipú, Miriam Gallardo. Otra es la constitucionalista Gabriela Abalos, hija de la jueza  María Inés Lona de Abalos y esposa Gabriel Fidel, ex funcionario radical.

Alfredo Cornejo -intendente radical de Godoy Cruz- pide trayectoria e independencia. “El Gobierno debiera hacer lo que no ha hecho en otros casos, en los que puso a un militante primero y después a un academico embaderado con el justicialismo. Los dos, estuvieron en el último cumpleaños de Paco Pérez, festejando en su casa. Ese no es el papel de los miembros de la corte. Debiera ir hacia un perfil académico o un juez de trayectoria en el Poder Judicial y que garantice parcialidad e independencia. Podría ser una mujer, por qué no, pero no me parece determinante. Más importante me parece que tenga trayectoria e independencia del poder político y del poder económico”.   

José Ramón, de la ong Protectora pide un juez con sensibilidad social: “Todo aquel que se sienta en un sillón como funcionario, tiene que actuar para el pueblo, no en beneficio de intereses económicos, que es lo que viene sucediendo en muchos aspectos. Va a salir mucha gente a decir que tiene que tener capacidad jurídica, pero lo que importa es que tenga sensibilidad social. Tiene que estar “embarrado”, metido con la gente y para la gente. No importa el énero, lo que importa es el compromiso social. Y mucho más importante que el candidato de la Corte provenga de la sociedad, más que de partidos políticos”. 

Carlos Ordoñez -gremio Judiciales- apuesta a la democratización de la Justicia: “Tiene que ser un juez no solamente con acabados conocimientos técnicos y legales, sino con probadas experiencia y cualidades en la defensa de los derechos humanos y de los trabajadores, con un verdadero compromiso con la democratización de la justicia, capaz de construir un modelo de justicia lejos de las actitudes feudales que muchas veces ha demostrado la Justicia argentina. E interesado en las reformas del modelo, en cuanto a la selección de jueces, de tal manera que se permita la participación ciudadana. Sería muy bueno con una representante femenina, pero antes con las otras condiciones. Que no sean jueces directamente relacionados con intereses de los partidos políticos y de los grupos económicos y mucho menos con un proceso antidemocrático”.  

El demócrata Richard Battagion pide oxigenar la Corte: “Tiene que ser un juez que no provenga de la política, del PJ o UCR. Hace falta una oxigenación. Tiene que ser un jurisconsulto de gran jerarquía, pero que no tenga esos dos colores que han estado mucho tiempo y han gobernado Mendoza sin buenos resultados. Esta tiene que ser una oportunidad para dar una salto de calidad. No estaría nada malo una mujer, no digo que sea una condición taxativa, si se da con ese perfil”. 

El abogado Diego Lavado -vinculado a organismos de DDHH- propone que sea una mujer: “Me parece que sea con un avezado conocimiento en derecho civil y comercial, porque los últimos cambios el vacío que dejó Kemelmajer tendría que ver con un fuerte conocomiento de esa área. Además, es importante que sea mujer. Me parece importante seguir en esa línea que marcó el gobernador con Palermo, una persona que más allá de las simpatías con un partido o con el gobierno que sea, tiene una fuerte formación académica y científica. Una buena candidata es Alicia Puerta, que integró la fórmula como vicerrectora con Roberto Battiston -en las elecciones de la UNCuyo-. Es titular de la cátedra de derecho real -derecho privado 5- en la facultad de Derecho”. 

La senadora radical Laura Montero también tiene referente a una mujer: “A ojos cerrados, me gustaría alguien que supiera de Derecho público, que sea constitucionalista. Y que fuera mujer. Para mi, Gabriela Abalos, que es de consulta permanente. Es una mujer muy formada, muy criteriosa y trabajadora, de una familia de juristas. Es una persona independiente, más allá del mérito personal. Es necesario ese perfil en este momento y lo que viene para Mendoza en lo institucional”. 

El senador justicialista Adolfo Bermejo propuso a una maipucina. “El perfil tiene que ser un profesional con mucha experiencia y conocimiento de la cosa pública. Y si fuera mujer, mejor. Me gusta el nombre de Miriam Gallardo. En alguna oportunidad lo hemos puesto a disposición del gobernador, pero sin presión para que él pueda decidir libremente. Miriam reúne todas las capacidades que tiene como abogada y como profesional. En algún momento, pensando en que se podía dar esta posibilidad le transmitimos al gobernador esta idea de que muchos dirigentes del justicialismo compartimos”.