Los casos de suicidios consumados en la provincia de Mendoza siguen aumentado y los datos del 2025 son alarmantes, en los niveles mas altos de la historia de la medición. La mayor incidencia se produce en los jóvenes de entre 19 y 29 años, pero el dato significativo del último informe es el importante crecimiento de casos de personas mayores de 60, una franja etaria que aumentó un 29%. El dato advirtió a las autoridades.
Los registros de un flagelo en crecimiento en Mendoza
Fueron 248 los suicidios en Mendoza durante 2025. Cada 100 mil habitantes, la tasa de incidencia es de 12,1 personas, un valor alto que representa un incremento respecto a la medición del 2024 (aumentó 3,4%).
El 77% de los casos fueron hombres, mientras que el 23%, mujeres.
Respecto a las edades, hubo una reducción del peso relativo que tienen los jóvenes en esta estadística. Los menores de 38 años concentraron el 51% de los casos, mientras que en 2024 había sido el 57%. La mayor influencia el año pasado se produjo entre los 19 y los 29 años.
Pero el dato más significativo de la estadística es el fuerte incremento de casos en personas mayores de 60 años. Hubo un 29% de aumento, al pasar de 35 a 45 hechos de un año a otro. Este grupo etario ahora representa el 18% de las personas que se suicidaron en Mendoza.
Este crecimiento de los casos de adultos mayores elevó la media de edad de los fallecidos a 42 años.
Pautas para explicarlo y cómo es el abordaje
Para Manuel Vilapriño, director del Área de Salud Mental de la provincia, este fue un dato que llamó mucho la atención. Lo vinculó al crecimiento general de la población de adultos mayores, que es progresivo en relación al de los niños y adolescentes. “Eso está configurando un nuevo escenario que puede impactar“, advirtió.
Sin embargo, aseguró que los más probable es que haya una influencia de la variable psicosocial. “La mayoría de las enfermedades mentales empiezan entre los 15 y los 25 años. Los adultos mayores nos obligan a desglosar más fino“, reconoció.
El profesional aseguró que es una época de la vida en la que se ponen en juego muchos factores que hacen pensar que fue una decisión pensada, que transitó un proceso desde la idea a la acción, en la que se involucran distintos aspectos de la variable psicosocial. La cuestión económica es una de ellas, pero no debe ser analizada como el único factor. “Descartar el resto es hacer reduccionismo“, advirtió.
Pedro Piamontesi es psicólogo especializado y con amplia trayectoria en suicidios. Actualmente, es el director por Argentina de la Red Iberoamericana de Suicidología. El profesional introdujo una variable en el análisis que es la perspectiva histórica. “Estamos en presencia de un fenómeno que ya ocurrió en los ’90, cuando los grupos poblacionales de personas mayores de 60-65 años empezaron a sentir una gran desesperanza frente a los cambios sociodemográficos de ese momento. Ahora puede suceder algo similar“, expresó.
Destacó algunos aspectos, como los vertiginosos cambios laborales, previsionales y sociodemográficos, entre otros. “Son sentidos por ellos de manera avasallante”, dijo.
En este sentido, señaló que un elemento crucial en el abordaje de estas personas es que se pueda acerca lo más posible a la especificidad de cada caso. “Los sistemas suelen homogeneizar. Se crean políticas generales para sectores amplios. En los programas de salud mental se pierde la posibilidad de llegar a aquellos que se van aislando“, advirtió Piamontesi.
“Tenemos que humanizar las ciencias de la salud. Tenemos que introducir programas de acompañamiento, comprensión y sensibilización“, aportó.
Vilapriño coincide en el abordaje multisectorial por la condición multicausal del flagelo. Para eso, cree necesario ampliar el sistema de atención primario y ofrecer capacitación en salud mental a todos los efectores que forman parte de esa primera respuesta.
Sin embargo, aseguró que los criterios para abordar a los adultos mayores son los mismos que con lo adolescentes. “Solo cambian los escenarios familiares y el soporte, pero es la misma planificación en el sentido clínico“, expresó.
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Si vos o alguien que conocés está pasando por un momento difícil, no estás solo. Hay ayuda disponible las 24 horas en el número 0800-345-1435. La llamada es confidencial y gratuita.
