El miedo por la segunda ola está latente en todo el territorio nacional. En el caso de Mendoza, el gobernador Rodolfo Suarez mostró intranquilidad respecto al tema.

“Nosotros no estamos tranquilos, la incertidumbre nos acecha a todos. Viene el otoño y el frío, vamos a ver cómo se comporta el virus, es bastante incierto todo lo que va a ocurrir. Estamos sumando camas de terapia y respiradores. La vacunación va a mitigar, pero no va a ser una mitigación absoluta”, sostuvo el mandatario.

Además, volvió a remarcar sus diferencias con el gobierno nacional por el manejo de la pandemia: “Obviamente yo pertenezco a un espacio político diferente al del presidente, he mantenido muchas discusiones con otros gobernadores y el presidente acerca del manejo de la pandemia y la economía. Les digo las cosas que debo decir, pero en general no lo hago en la prensa. Y hay que decir que esto es muy relativo todo. Las conclusiones habrá que sacarlas al final”, expresó.

En otro apartado de la entrevista, el mandatario recordó la visita de Alberto Fernández en Mendoza y el pase de factura que le hizo por no haberlo invitado a Chile.

“Estuve muy poco con él, solamente el viaje del aeropuerto al lugar. Fue a Chile con otros gobernadores y no fui yo. Me dijo que él no había invitado a nadie, que los otros gobernadores se habían invitado solos. Yo le dije que no me enteré hasta que estuvieron todos en Chile. “No, si salió antes en los diarios”, me dijo. Y ese fue todo el diálogo que tuve, no pude hablar mucho más con él”, relató Suarez.