Los vaivenes económicos locales e internacionales afectaron de forma directa a la compra y venta de oro en Mendoza. Desde cambios en los precios hasta la razón por la que los mendocinos están vendiendo sus joyas.

En tiempos de incertidumbre económica, el precio del oro, histórico “activo de resguardo“, tiende a subir su valor. Esto es justamente lo que está pasando a nivel mundial desde el comienzo de la “guerra de aranceles” de Donald Trump. Esas medidas llevaron a que el valor del gramo de oro, a nivel internacional, se cotize a 104 dólares, según el medio especializado Kinesis Exchange.

Por su parte, la compañía Haulser, dedicada a las cajas de seguridad y protección de objetos valiosos, informó que “el metal acumula una suba de 13,8% en 2025, impulsado por la creciente demanda de activos”.

En Mendoza, sin embargo, el precio del gramo es considerablemente menor, ya que ronda entre los 65 y 70 dólares.

No obstante, quienes se dedican a este negocio explicaron que la actividad ha estado cambiando en los últimos meses por dos razones, más allá del aumento en el precio del gramo.

El motivo de la venta

Más de un joyero o comprador de oro consultado describió la misma situación: la gente ya no vende sus joyas para darse un gusto, como irse de vacaciones o comprar algún bien costoso, sino que lo hacen por pura necesidad.

Los gastos comunes como el pago de impuestos, de facturas y hasta de comida son algunos de los destinos que tiene la plata que la gran mayoría de las personas obtiene al vender sus joyas, según expusieron quienes conocen el mercado.

Sin embargo, esta realidad se relaciona con otro problema que los compradores de oro ven. La gente está vendiendo sus últimos bienes de oro.

Otro tipo de transacción que se hace en las joyerías es la de la entrega de oro y/o plata para que sea utilizado en nuevas joyas.

Según explicó Carolina, encargada de la joyería Vendemmia, “ese mismo oro se usa para hacer su alianza“, y de esta manera el coste final se corresponde sólo al trabajo del joyero que, en algunos casos, se puede solventar si hay un excedente del dorado mineral que se entregó. Es decir, la fabricación de esta nueva joya puede ser “gratis”.

A pesar de este tipo de actividad, la encargada reconoció que, aunque su joyería no se dedica principalmente a eso, mucha gente se acerca a intentar vender oro a cambio de dinero: “Hay mucha gente que viene a vender, pero nosotros no tenemos tanto“.

Según comentó, un anillo suele contar en su estructura entre 6 a 7 gramos de oro. Su valor ronda los 830 mil pesos.

Cómo viene la venta

Más allá de las joyerías, los compradores de oro del centro mendocino describieron que hace aproximadamente 3 meses la cantidad de personas que vende joyas con oro disminuyó significativamente.

Otra razón que los comerciantes entienden es la incertidumbre económica. Por la que “la gente no se decide si es el momento adecuado para vender sus últimas pertenencias” de oro, talvez esperando que la tendencia al alza se mantenga y los precios mendocinos se acerquen a los del mercado internacional.

¿Y la compra?

En las joyerías de Ciudad explicaron que la merma en la compra viene disminuyendo desde hace mucho tiempo atrás. Específicamente, desde el fin de la pandemia de coronavirus.

Desde este punto definieron que se “creó una brecha” entre la gente que tiene dinero y los que compraban esporádicamente alguna joya para regalar, según explicó la dueña de un negocio joyero, a este segundo grupo “no está más”.

Sin embargo, la encargada de la joyería, ubicada sobre la Avenida San Martín, comentó que no sintieron un cambio significativo en la cantidad de clientes. Esto lo atribuyó a que “tenemos mucha trayectoria, entonces tenemos muchas generaciones que vuelven a venir”.

Además, indicó que a diferencia de épocas anteriores, ahora mucha gente joven se interesa por adquirir joyas, y que “empiezan a darse cuenta y conocen mucho más” sobre las joyas.

Normalmente, explicó Carolina de Vendemmia, los nuevos clientes suelen comenzar comprando joyería de plata, para luego, “a medida que van teniendo un mayor poder adquisitivo”, terminan decantándose por el oro.

Un refugio “dorado”

Históricamente, el oro se convirtió en un activo de resguardo económico ante las crisis y desequilibrios económicos, como guerras o desplomes de bolsa, entre otros casos. Cuando alguno de estos tienen lugar y la incertidumbre crece, el oro suele encarecerse a ser más buscado.

Para el economista mendocino Sebastian Laza, esto es lo que ha ocurrido a partir de la “guerra de aranceles” del presidente norteamericano Donald Trump. “Siempre que hay ruido internacional fuerte, el oro tiende a subir como activo de refugio“, y explicó: “Los capitales internacionales, cuando ven que la economía amaga a oscurecerse mucho, se refugian en el oro”.

Otro activo que fue ganando lugar en este rol de resguardo fueron las criptomonedas, en especial el Bitcoin. Laza, aunque reconoció y destacó esto, señaló que “todavía le falta, es muy incipiente” en comparación con el oro, pero “de alguna manera también va en esa línea”.

A raíz de las tensiones políticas, en especial por la disputa China-Estados Unidos, el oro tuvo un aumento del 25% en lo que va del año, lo que lo llevó a una cifra récord antes de perder algo de terreno a fines del mes de abril.