La reacción en la escuela Martín Zapata, luego de que un grupo de alumnos hiciera una serie de provocaciones y agresiones antisemitas en las redes sociales, se dividió en dos.
Por un lado, la formal. La respuesta de las autoridades de la escuela, que en principio intentaron que el caso no tomara estado público, fue dar una charla general sobre lo ocurrido. Fue durante el saludo inicial, cuando los chicos entraron este viernes a la escuela.
Se habló de tres temas específicos: se repudió el hecho, con lo cual se envió un mensaje claro a los adolescentes sobre la gravedad del caso; se hizo hincapié en la necesidad de trabajar en la formación de valores, y, por último, se comunicó que, si bien ya habían dado charlas sobre el tema, habrá una campaña de conscientización en el uso responsable de redes sociales.
La directora del Martín Zapata, Perla Cremaschi, se entrevistó, además, con los padres de Álvaro Lima, el joven que había quedado expuesto como el líder de esas publicaciones y que, luego del escándalo, hizo un pedido de disculpas público.
Los padres explicaron que hablaron con el chico, que lo hicieron reflexionar y se pusieron a disposición tanto de las autoridades de la escuela como de las instituciones de la comunidad judía.
“La verdad es que todo esto nos tomó de sorpresa. Nunca tuvimos conocimiento de que algo así estuviera sucediendo. El colegio está abierto para recibir denuncias de cualquier persona que se vea afectada por un caso de discriminación o bullying”, aseguró Cremaschi.
Sin embargo, entre el alumnado la situación fue diferente. Una parte repudió los posteos en las redes, que se basaban en generalizaciones nazis, pero otra salió a apoyar al alumno y a la escuela.
Los adolescentes arremetieron contra la publicación periodística y cuestionaron la gravedad del asunto.
A pesar de que uno de los chicos involucrados reconoció que “me hice el gracioso sin darme cuenta de que me estaba cagando en el dolor de millones de personas”, otros adolescentes continuaron con el argumento de que todo había sido sacado de contexto. Otros, se burlaron del pedido de disculpas.
Una de las chicas que aparece en las capturas de pantalla que generaron revuelo ironizó y escribió en Twitter: “Tan nazis que duele”. Además, este viernes a primera hora, en su perfil dijo que si “los directivos siempre tienen algo por qué retarnos, no me quiero imaginar hoy”.
