Durante la noche del 22 de mayo, 103 adolescentes se encontraban en el ex COSE cuando se inició un intento de motín en el Sector A. Debido a un altercado similar en marzo, el área de “mayor seguridad” se encuentra aún clausurada, por lo que la capacidad del complejo es de 75 internos.
El director de la institución, Isaac Morales, destacó que el problema principal que genera esta situación está en que “el trabajo no es sólo dar comida y cama, sino generar un cambio mental en la persona”, por lo que, al enfrentarse a la sobrepoblación, no hay personal suficiente para realizar esa tarea central.
¿Por qué siguen llegando?
“El operador terapéutico o de contacto es nuestro máximo recurso acá, porque se encarga de acompañar al chico, saber quién es y cumple las veces de padre, hermano o tío para ellos; pero no porta ningún tipo de arma y, al vernos sobrecargados, pasa a ser un agente de seguridad, en lugar de su función original, y nos produce una falencia operativa”, detalló Morales.
Según el estándar internacional al que adhiere el ex COSE, por cada cierta cantidad de jóvenes debe existir otra cantidad proporcional de operadores.
Según el estándar internacional al que adhiere el ex COSE, por cada cierta cantidad de jóvenes debe existir otra cantidad proporcional de operadores. Sin embargo, la administración del lugar señala dos problemas. “Estamos entrampados por el presupuesto y tenemos siempre una variable indeterminada de los ingresos que vamos a tener, porque dependen de la decisión arbitraria de un juez, que a veces no tiene la misma visión que el Ejecutivo”, advirtió el director.
Morales señaló que hay “un gris muy grande” en la Ley Penal de Menores, al no tener los jueces un mismo criterio cuando determinan las condiciones por las que un menor debe ser internado o implementar una medida alternativa. “Hay jueces que nos ven como un depositario de personas y no podemos realizar la labor socioeducativa que se requiere. Todas nuestras herramientas de acompañamiento pierden fuerza si hay sobrepoblación: un mayor que intenta robar, a la hora está en la calle; si es un menor, se lo trae al COSE, porque consideran que se lo debe internar”.

evitar la reincidencia
El subsecretario de Niñez Adolescencia y Familia, Osvaldo Pedrosa, señaló como principal problema la reincidencia de menores en hechos delictivos, que vuelven a ingresar al ex COSE, con peligro de que, luego, el egreso sea directo a la Penitenciaría. “Si no cortamos el círculo, continúa empeorando la inseguridad y la sobrepoblación”, afirmó el funcionario.
Si bien insistió en que la cantidad de internos no puede preverse, ya que en ocasiones el juez los envía no por el hecho, sino por el riesgo de que empeore, el trabajo se enfoca en cambiar el contexto en el que se desenvuelve el menor. “Cuando no hacemos nada, el chico sale viendo qué es diferente afuera o qué puede hacer él, pero si su ambiente es el mismo de antes y él no está capacitado para nada, vuelve a considerar la actividad delictiva”, explicó Pedrosa.
Por lo tanto, la solución que se busca como respuesta a la sobrepoblación es evitar la reincidencia, a través de las actividades internas y externas, estas últimas donde se detecta una mayor complejidad. “La gran falla está en que no hemos tenido una política de familia a largo plazo, fallamos en encontrar a las familias, porque es muy difícil”, mencionó el subsecretario.
Entre las actividades que se comenzaron a implementar para llegar a las familias, Pedrosa mencionó algunos proyectos, como una revista virtual, el programa Comer Juntos –en el que, en lugar de un comedor, los chicos comen en sus hogares–, y la capacitación de “promotores comunitarios”, que busca despertar “interés social en los empleados públicos”.
Por otro lado, en el interior del ex COSE, el trabajo consiste en capacitar y, a la vez, eliminar los tiempos muertos de los internos. “Si tienen demasiado tiempo libre, comienzan a pensar en cómo salir, por lo que se les da escolarización, prácticas deportivas o espacios para que profesen sus creencias o de esparcimiento”, enumeró Pedrosa. “No lo vamos a solucionar rápido, necesitamos la intervención de muchos actores sociales y de mucho tiempo”, expresó Pedrosa.
