Melisa Olave, investigadora del Conicet en el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas, fue seleccionada para participar del International Fellowships Program (IFP) del Wellcome Sanger Institute en el Reino Unido, uno de los centros de genética más renombrados del mundo.
La científica recibió este reconocimiento por su destacado trabajo en estudios genéticos aplicados a la conservación de la biodiversidad en Argentina.
Cómo funciona el International Fellowships Program
El IFP tiene como objetivo promover la investigación genómica a nivel global, identificando a jóvenes talentos en países en desarrollo. Olave, que recientemente había sido distinguida con una mención especial en la categoría BECA del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia”, expresó su emoción por esta nueva oportunidad.
“Es un logro que jamás imaginé. En 2013, mientras hacía mi doctorado, viajé a Inglaterra para un curso de bioinformática y tuve la oportunidad de conocer el Wellcome Sanger Institute. Es un lugar de ensueño para cualquier científica en genética”, dijo.

Cómo será el subsidio que recibirá la investigadora
La investigadora destacó la importancia de este subsidio internacional en el contexto actual de la ciencia en Argentina: “Dado el estado de los financiamientos nacionales, es imposible avanzar sin este tipo de apoyos. Es un alivio que me permitirá seguir investigando en los próximos años”.
El reconocimiento incluye un subsidio de 100 mil libras esterlinas, acceso a los laboratorios y otros recursos del Wellcome Sanger Institute.
En qué consiste la investigación de Olave
El trabajo de Olave se centra en estudios genéticos sobre reptiles como lagartijas, serpientes y tortugas. En particular, su investigación se enfoca en las lagartijas del género Liolaemus, conocidas por su capacidad de diversificación rápida y su presencia en ambientes extremos. A través del programa Tree of Life del Wellcome Sanger Institute, se generarán por primera vez genomas completos de estas especies. Esto permitirá responder preguntas clave sobre su evolución y su capacidad para adaptarse a distintos entornos, incluidos algunos de los más extremos del planeta, como las grandes alturas de los Andes y las bajas latitudes de Tierra del Fuego.
“Este conocimiento genético es fundamental para elaborar planes de conservación más eficientes que consideren el estado de vulnerabilidad de estas especies y su capacidad de adaptación a cambios ambientales, como el calentamiento global”, explicó Olave.
Además, la científica subrayó la importancia de la biodiversidad para el bienestar humano: “La biodiversidad es crucial para obtener agua limpia, tierras fértiles y aire puro. Entender qué especies tenemos, cómo evolucionaron y qué necesitan para sobrevivir es información esencial para desarrollar planes de conservación y un crecimiento socioeconómico sostenible”.
