El menor señalado como autor de los disparos, Ticiana Cabrera y su pareja. Los tres detenidos. Se pixela el rostro porque irán a rueda de personas.

La investigación por el crimen de Leonel Santino Ortiz, el niño de 7 años asesinado de varios disparos en Villa Junín de Las Heras el 14 de este mes, dio un nuevo salto con la detención de tres sospechosos que, según el fiscal de Homicidios que lidera la causa con los efectivos de Investigaciones, aparecen vinculados de distintas maneras con el ataque que terminó con la vida del pequeño, en un hecho revelado por El Sol.

Se trata de Ticiana Yamil Cabrera, de 21 años; Marcos Ernesto Castillo, de 22; y un menor, de 17 años conocido como “Eze”. Los tres quedaron bajo la lupa de los pesquisas a partir del análisis de testimonios, cámaras de seguridad, vínculos familiares y sociales y otros elementos reunidos después de la balacera.

Otro de los sospechosos que fueron a buscar la mañana de este miércoles durante los allanamientos, conocido por integrar una reconocida familia vinculada al delito del oeste de Capital, no se encontraba en su domicilio y quedó en la orden del día.

El más chico es señalado como uno de los presuntos autores de los disparos que terminaron con la vida de Leonel, mientras que Ticiana aparece en una instancia previa al ataque y Castillo quedó relacionado con ella como su pareja.

La situación de los tres es diferente y forma parte de una instrucción que no está cerrada, ya que se intenta determinar con precisión qué hizo cada integrante del grupo que llegó aquella noche hasta la casa donde se encontraba la familia Ortiz.

La víctima.

“Eze”, el menor señalado como autor del crimen

El menor nació el 12 de diciembre del 2008 y, por ende, es punible. En la causa aparece señalado como uno de los integrantes del grupo que habría participado directamente del ataque armado que terminó con la vida de Leonel.

El fiscal de la causa, Oscar Malla, lo ubica junto a Cristian Alejandro Cabrera y otros sujetos dentro del grupo que, según la reconstrucción del hecho, persiguió a Matías Jesús Ortiz y luego disparó contra la casa donde este y otros integrantes de la familia buscaron refugio.

La información a la que accedió este diario sostiene que el adolescente portaba un arma durante el ataque y lo señala como uno de los presuntos autores de los disparos que terminaron alcanzando a Leonel. Tres proyectiles impactaron en el pequeño, que sufrió heridas en la arteria femoral y en uno de sus omóplatos y murió antes de llegar al Hospital Carrillo, donde ingresó llevado por su madre y vecinos.

Su identificación surgió, entre otros elementos, de testimonios que lo vincularon con el grupo investigado. Los pesquisas también establecieron que mantenía vínculos de amistad con integrantes de una familia del barrio San Martín y que frecuentaba distintos domicilios de Las Heras.

Uno de los datos que los investigadores intentan cruzar con esa información es la descripción aportada por testigos después del ataque: un joven al que identificaron como “un gordito que tenía un piercing en el labio”, señalado como uno de los hombres que habría disparado dentro de la vivienda.

Ante esto, los pesquisas sostienen que todavía resta determinar el grado de participación de cada uno de los integrantes del grupo y encontrar las armas utilizadas en el ataque.

Ticiana, la hija de Cabrera que habría señalado la casa

La situación de Ticiana Yamil Cabrera, de 21 años, tiene otro componente. Es hija de Cristian Alejandro Cabrera Ramírez, el primer detenido y uno de los principales sospechosos que tiene la causa, y aparece vinculada al origen de la disputa que, según la principal hipótesis investigativa, terminó en la balacera.

Ticiana habría sido víctima de un robo ocurrido horas antes del homicidio. De acuerdo con los elementos incorporados al expediente, de su domicilio habrían desaparecido distintos objetos, entre ellos un televisor, una garrafa y una estufa.

La joven no habría realizado una denuncia formal por ese episodio, pero la pesquisa reconstruyó el hecho a partir de testimonios y otros elementos. La hipótesis de los investigadores es que algunos de los hermanos de Leonel y personas de su entorno habrían quedado vinculados con ese robo. Y allí aparece uno de los datos que explica por qué Ticiana terminó detenida.

Según la investigación, Ticiana habría sido quien señaló o marcó el domicilio donde se encontraban los hermanos Ortiz, información que habría permitido que su padre y el resto del grupo llegaran hasta Villa Junín en busca de quienes eran señalados como responsables del robo.

Uno de los testigos que declaró en la causa, dijo que salió a comprar a un comercio cercano a la casa de la hermana de la víctima. Y que, al retirarse, vio la llegada de un auto rojo que “frenó de golpe”. En ese momento, dijo que observó a una mujer gritando “allá, allá, aquella casa” . Para los pesquisas, se trataba de Ticiana.

Estaba acompañada por tres hombres. Uno estaba encapuchado y otro llevaba una gorra. El testigo agregó que caminó hasta su casa y que, en ese momento, pasadas las 21.20, comenzó la ráfaga de disparos.

Justamente, la propia reconstrucción fiscal sostiene que su padre llegó acompañado, entre otros, por Ticiana, y que ella habría señalado a Matías Jesús Ortiz, hermano del niño acribillado, como uno de los destinatarios de las agresiones.

El grupo comenzó entonces a perseguirlo. Matías logró refugiarse en una vivienda de la manzana C. Fue allí donde se produjo la segunda parte de la secuencia: los homicidas efectuaron numerosos disparos contra el inmueble y uno de ellos terminó impactando en Leonel. El pequeño no habría sido el objetivo inicial. La teoría sostiene que quedó en medio de una represalia dirigida contra sus hermanos.

¿Y qué relación tiene Marcos Castillo?

El tercer detenido es Marcos Ernesto Castillo, de 22 años, pareja de Ticiana Cabrera.

Su nombre ingresó en el caso a partir del entramado de relaciones que los detectives fueron reconstruyendo después del crimen. Castillo mantiene una relación sentimental con Ticiana y, según el expediente, tenía además vínculos de amistad con personas relacionadas con el entorno investigado.

Su domicilio, ubicado en Las Heras, también quedó incluido entre los lugares sobre los que la Fiscalía solicitó medidas judiciales.

La investigación no ubica a Castillo en el mismo lugar de protagonismo que el menor conocido como Eze, con respecto a los disparos. Su detención surge de los vínculos que los pesquisas reconstruyeron alrededor de Ticiana y del grupo familiar de Cabrera, además de los elementos que fueron incorporándose durante las tareas posteriores al homicidio.

Por eso, una de las claves de esta nueva etapa será determinar qué conocimiento tenía Castillo sobre el ataque, qué participación concreta habría tenido y cuál fue su intervención antes, durante o después de la balacera.

Una trama familiar que llevó hasta los nuevos detenidos

El análisis de los vínculos fue determinante para avanzar sobre los tres nuevos sospechosos. Los investigadores reconstruyeron que Cristian Cabrera tenía a Ticiana entre sus hijas y que ella mantenía una relación con Castillo. Otra de las hijas de Cabrera, estaba vinculada sentimentalmente con otro de los nombres que aparece en la investigación y que no fue encontrado durante los allanamientos de este miércoles (se reserva su identidad por pedido de los detectives).

Justamente, este joven de 19 años, quedó con pedido de captura. Los investigadores lo vinculan además con el Nissan Note rojo que fue registrado por las cámaras ingresando a Villa Junín poco antes del crimen del niño.

El vehículo fue seguido por los sistemas de videovigilancia y lectores de patentes hasta el barrio San Martín. La pesquisa estableció que había sido comprado meses antes por el padre de este joven de 19 años y que era utilizado por él.

La teoría del caso sostiene que ese auto habría sido usado para trasladar y brindar cobertura al grupo antes, durante y después del ataque. En paralelo, el análisis de los testimonios permitió ubicar a Eze dentro del círculo de personas vinculadas con los protagonistas y establecer que mantenía relación con integrantes del grupo.

Así las cosas, la causa comenzó a mostrar una red de relaciones familiares, de pareja y de amistad que conectaba a los distintos sospechosos y que, para los investigadores, permite reconstruir cómo se habría organizado la llegada hasta Villa Junín.

La venganza por un robo que terminó con un niño muerto

El trasfondo es el de una represalia por un robo ocurrido horas antes. La investigación sostiene que el conflicto comenzó con el supuesto robo sufrido por Ticiana y que los agresores fueron hasta Villa Junín para encontrar a quienes consideraban responsables.

La persecución de Matías Ortiz, hermano de Leonel, terminó frente a la casa donde se encontraba su familia. Los hombres que lo seguían comenzaron a disparar y Leonel quedó atrapado en medio de la balacera. Eran entre seis y ocho.

El pequeño recibió tres impactos de arma de fuego. Fue trasladado al Hospital Carrillo, pero murió desangrado como consecuencia de las heridas.

Antes de morir, alcanzó a decirle a su madre una frase que quedó grabada en la investigación y que resume la tragedia de aquella noche: “Mami, me pegaron”.