El exjuez Walter Bento y el contrabandista, Eugenio Nasi.

Un imputado clave en la megacausa por presuntos pagos de coimas en a cambio de beneficios procesales, con el exjuez Walter Bento como principal protagonista, hizo uso de sus “últimas palabras” en la audiencia de este martes.

Se trata de Eugenio Javier Nasi, quien está acusado de cohecho activo agravado en calidad de coautor, por su intervención como sobornador, en el marco del expediente que analiza si Bento lideró una asociación ilícita que cobraba coimas a cambio de resoluciones judiciales favorables.

Hasta octubre de 2025, había negado su culpabilidad. Pero dio un giro repentino. La explicación quedó asentada cuando su abogado sostuvo que Nasi decidió admitir los hechos recién en ese entonces porque, cuando fue imputado y comenzó el debate, tenía temor del entonces juez.

Esto fue ratificado en sus últimas palabras antes de que se decida si es declarado culpable o no. “Confirmo los alegatos del Ministerio Público. Soy plenamente consciente de lo que se dijo y de lo que pueda llegar a pasar. En caso de ser declarado culpable, voy a pedir que se me hagan los cómputos lo más rápido posible y que me unifiquen con la otra pena que estoy cumpliendo por la causa de contrabando 35.072. En caso de ser declarado culpable, renuncio a cualquier apelación a la Cámara de Casación y la Corte. No voy a apelar nada”, dijo ante las juezas este martes.

“Necesitaba desahogarme porque tengo mucha impotencia. Lo digo ahora porque yo tenía cierto temor porque el señor Bento era juez en ese momento. Me costaba mucho tomar esta decisión. Con el paso del tiempo, dejó de ser juez y yo estaba entre que lo hacía y no lo hacía. Tomé la decisión ahora y es lo que tengo para decir”, argumentó.

Según expuso el Ministerio Público Fiscal, desde 2007 funcionaba en Mendoza una estructura que requería pagos a presos federales para obtener libertades, faltas de mérito o reducciones de cargos. El líder, de acuerdo con la acusación, era Bento.

Dentro de esa hipótesis, Nasi aparece en el expediente como un contrabandista que obtuvo dos excarcelaciones, pese a estar imputado por tres hechos de contrabando agravado y asociación ilícita.

Como contó El Sol, en los registros aportados al debate aparecen referencias a 530.000 dólares que Nasi habría brindado para “arreglar” su salida. La Fiscalía sostiene que ese pago no solo fue exigido sino que, aun cuando fue abonado, la excarcelación fue revocada y el imputado llegó a mantenerse prófugo durante varios meses antes de entregarse.

Esa situación -pagar sin lograr la libertad estable y continuada-originó tensiones entre los presuntos operadores de la asociación ilícita, según dijeron los fiscales en sus alegatos. Allí explicaron que la maniobra incluyó varias comunicaciones entre Bento y su presunto intermediario Diego Aliaga (el exdespachante de aduanas asesinado en julio de 2020), en el momento en que se resolvía la libertad del contrabandista.

Qué dijo Luciano Ortego

El abogado Luciano Ortego está sospechado de ser dos de los profesionales que tenían relación -indirecta- con Walter Bento y con los imputados que buscaban algún tipo de favor en el Juzgado Federal Nº1.

Para eso, se contactaban con Diego Aliaga, el “vecino” del juez en el barrio Palmares de Godoy Cruz identificado en el expediente como nexo o facilitador de la organización.

Ortego, acusado de ser uno de los organizadores de la asociación ilícita, sostuvo en sus últimas palabras: “Se habló mucho. Esta causa se puede dividir en dos bloques: la etapa de instrucción y lo que nos ha tocado vivir con ustedes (el Tribunal). Entiendo que la Fiscalía les dejó una caja enorme con muchos problemas, dolor y cargos a personas plagados de irregularidades”.

“Muchas personas mencionan los 49 días alojado en la cueva y fui yo quien estuvo en este sótano, previo 22 días durmiendo en el piso de una comisaría. Ese contexto que me tocó vivir en la etapa de instrucción que fue un horror porque no dije lo que el fiscal quería escuchar: la verdad”, sumó Ortego.

En ese orden, apuntó contra el fiscal Dante Vega: “Él quería escuchar determinada versión. Fui detenido, imputado, procesado y requerido a elevación a juicio durante cuatro años y nueve meses, sosteniendo hasta la etapa de alegatos que yo tenía un vínculo directo con el juez Bento. Eso fue falso siempre y lo sostuve desde el día cero“.

“Fue amo y señor del terror”, describió Ortego a Dante Vega e insistió: “No tuve relación con Bento”.

Por último, aseguró que ya fue “condenado socialmente” y le pidió al Tribunal Oral Federal N°2, integrado por Gretel Diamante, María Carolina Pereira y Eliana Ratta, que “actúe conforme a derecho”.