Desde hace un mes se puede sacar el permiso para vender pirotecnia, sin embargo, hasta el momento solamente hay 16 negocios en toda la provincia que han pedido la habilitación correspondiente. Además, este año entró en vigencia la ley 8.632 que prohíbe la venta de 14 artículos.
Gabriel Garnica, director del Registro Provincial de Empresas Privadas de Vigilancia (Repriv) y del Registro Provincial de Armas, explicó que el año pasado para estas fechas se había solicitado el doble de permisos. Estima que, como la fecha límite es el viernes 12, muchos los pedirán a último momento.
Según comentó el funcionario, las autorizaciones se gestionan en las municipalidades y, luego, las direcciones que están bajo su mando hacen las inspecciones en los locales para dar las habilitación correspondiente. “Tenemos tres clases de habilitaciones: la clase 1 corresponde a los negocios que venden exclusivamente estos productos, y una de las condiciones es que tengan un depósito de 17 metros y pueden tener en él hasta dos bultos (cada uno de 15 kilos). La clase 2 pertenece a los negocios que venden pirotecnia como anexo y pueden tener hasta 15 kilos; y la clase 3, son los stand de chapas que se suelen ver en las playas de estacionamientos de supermercados, hipermercados y centros comerciales y pueden tener hasta 15 bultos”, detalló Garnica.
Y párrafo seguido agregó que los cánones para los permisos este año aumentaron 25 por ciento –para clase 1 y 3 cuesta 3.250 pesos y para clase 2 815 pesos–, pero desestimó que esto sea un motivo por lo cual se han solicitado menos habilitaciones.
“Tal vez este año se venda menos pirotecnia, porque hay una tendencia de la sociedad a no usarla. Inclusive, en los controles hemos notado que ha ingresado una menor cantidad a Mendoza que en otras fiestas”, dijo Garnica, quien descartó que los comerciantes estén eligiendo vender en forma ilegal, aunque confió que sólo desde sus direcciones se decomisaron 1.600 kilos en el 2013.
Las multas para quienes no tengan los permisos correspondientes son severas y llegan hasta los 20 mil pesos. También son altísimas para quienes vendan los 14 productos prohibidos por la ley provincial 8.632, que son: cañas voladoras con paracaídas, cañas voladoras con cabezal de diámetro superior a 5cm, mortero de efecto estruendo mayor de 1 pulgada, tortas cuyos tubos tengan un diámetro interno superior a 2 pulgadas, fogueta o tres tiros, petardos con carcasa plástica, fuentes con efecto fumígeno y estruendo combinado cuyo peso sea igual o superior a 10 gramos, volcanes con efecto audible o efecto combinado cuyo peso individual sea superior a 10 gramos, bengalas y bengalitas, globo aerostático, bomba (más de 2 pulgadas), giratorio (sin desplazamiento), petardos con más de 20 gramos de pólvora y volcanes con más de 30 gramos de pólvora.
Por su lado, desde una marca importante de pirotecnia confirmaron que este año los precios
se incrementaron 25 por ciento con respecto al año pasado.
Sin embargo, hay productos desde dos pesos el paquete –como las estrellitas o los chasquibum– hasta los cinco mil pesos, como los fuegos artificiales.
