La Fundación SOS Acción Salvaje trabaja para lograr la reinserción en su hábitat natural de tres pumas que fueron criados en cautiverio, sin contacto humano, en San Carlos. La iniciativa, que aún no tiene fecha estimada para su concreción, dependerá de la aprobación de la Secretaría de Ambiente y de la Dirección de Recursos Naturales Renovables y del avance que logren con los animales.
En caso de producirse, la liberación será controlada y en una reserva natural para minimizar el conflicto carnívoro ganadero, según indicaron desde SOS. La idea es colocarles un collar con seguimiento satelital para observar su comportamiento y monitorearlos.
Eduardo Furlán, presidente de la fundación, explicó que se está trabajando con la crianza de cachorros que aparecen huérfanos y quedan destinados al cautiverio porque “históricamente no han existido, en Argentina programas serios de rehabilitación”.
“No hay formas hoy de liberarlos y cuando se ha hecho, se ha realizado de mala manera porque se suelta a un animal que, generalmente, no aprende a cazar todavía. No se hace ningún seguimiento, entonces, a la larga, está destinado a morir”, dijo.
La organización surgió hace seis años con el fin de desarrollar, promover y colaborar con programas de conservación de especies de fauna autóctona en peligro de extinción.
El programa integral para la conservación del puma, que lleva adelante SOS, cuida en aislamiento humano a las especies que han llegado por diferentes motivos a la fundación. Lo hacen en recintos construidos en un predio de unos 800 metros cuadrados.
“Se les enseña a buscar su propio alimento, a comportarse en el ámbito silvestre y a temerle al hombre”, destacó Furlán, y afirmó que estos tres cachorros, con los que se viene trabajando desde hace dos años, forman parte de una prueba piloto, para darle destino a otras crías de la misma especie que lleguen a sus manos.
“En caso de que sea exitoso el programa, se le puede llegar a dar una segunda oportunidad a esos cachorros”, sostuvo.

Estos animales son entregados por personas que los tenían en cautiverio, los alimentaban con biberón y un día se dieron cuenta de que no podían domesticarlos. Otros, son llevados a las autoridades por individuos que los encuentran solos y creen que no tienen madre.
El conservacionista apuntó que hay experiencias similares en España en las que se ha trabajado con el lince ibérico, que está en peligro de extinción. Si bien el puma es de preocupación menor, con respecto a su estado poblacional, es una de las especies más perseguidas por el ser humano luego del jaguar.
Las crías de puma conviven con su madre hasta los dieciocho meses de edad aproximadamente, para luego independizarse en busca de su propio territorio.
Animal protegido
El puma es una especie protegida por ley y su caza, captura o tenencia hogareña están prohibidas y penadas, aunque en más de una ocasión se ha propuesto lograr la reducción de estos animales porque matan al ganado ovino y caprino de puesteros.
De hecho, en 2021, el intendente de Malargüe, Juan Manuel Ojeda, lanzó la posibilidad de habilitar la caza de esta especie autóctona y del zorro, idea que fue repudiada por ambientalistas y entidades protectoras de animales.
Otra ley, la 8846 establece un fondo especial de compensación para productores afectados por los ataques.

“El programa integral para la conservación del puma trabaja también con los productores, ayudándolos a implementar distintas herramientas para minimizar este conflicto con los depredadores silvestres”, dijo Furlán.
El trabajo, que se está realizando con la Secretaría de Ambiente y la Dirección de Recursos Naturales, se está llevando adelante con un número reducido de crianceros, pero esperan que se sumen más.
“Se están implementando distintas medidas como la colocación de luces intermitentes y parlantes que son activados por sensores de movimiento. Entonces cuando el depredador aparece, se enciende el sistema para ahuyentarlos”, dijo.
Además, se está trabajando en la crianza de perros protectores de ganado en conjunto con el Gobierno provincial y distintas instituciones.

El salvataje de aves
La fundación está trabajando en dos proyectos más actualmente. Uno sobre conservación del cóndor andino y otro sobre protección del águila coronada y del cardenal amarillo para evitar que se ahoguen en tanques australianos.
La resolución 2020-00769726 obliga a los propietarios de los campos a colocar rampas de rescate en cada uno de los reservorios que posea y SOS colabora para instalarlas.
“Al haber escasez hídrica se utilizan estos reservorios de agua para acumular el recurso, entonces, a veces la fauna va a tomar agua y se les mojan las plumas”, contó.
Desde el 2022, la acción consiste en colocar una malla que sirve como rampa para que puedan posarse y tomar agua.

“En esto trabajamos en conjunto con el Centro para el estudio y conservación de aves rapaces, el Ecoparque de Mendoza, con la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de la Provincia, la Dirección de Recursos Naturales. Ya llevamos colocadas 150 rampas, cubriendo una superficie aproximada de cuatrocientas mil hectáreas”, recalcó.
En cuanto al cóndor, trabajan en el marco del Programa de Conservación del Cóndor Andino que lo lleva adelante Fundación Bioandina de Buenos Aires.

“En nuestro Centro de Conservación de San Carlos estamos armando el primer Santuario de Cóndor de Latinoamérica, el cual contará, además, con recintos especiales de aislamiento humano destinados a la cría en cautiverio para su posterior liberación”, dijo.
También están participando en conjunto con otras instituciones del estudio poblacional de la especie a través del Censo que se viene realizando en la provincia por tercer año consecutivo.
