Tras el impacto de la pandemia de coronavirus, el pulso del consumo en Mendoza muestra algunos signos de reactivación. Salir a comer, disfrutar de un show musical o ir al teatro vuelve a estar en los planes de los mendocinos, aunque esta reacción se caracteriza por una cautela marcada por la inflación y el “efecto Chile“.
Los referentes del sector coinciden en que, si bien la gente ha retomado las salidas, la elección del lugar y el gasto realizado son fruto de una cuidadosa evaluación.
Los recientes datos proporcionados por el INDEC revelan un aumento cercano al 13% en los costos del esparcimiento, un factor que condiciona cada decisión de los consumidores, tal como lo señalan referentes del sector.
Asimismo, los viajes que muchas familias realizan a Chile, con intención de comprar productos a precios más accesibles que los que se ofrecen en el mercado local, limitan el presupuesto a la hora de planificar una salida.
Mucho más que un paladar exigente
Adrián González, referente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza (AEHGA), describe un panorama de contrastes en el consumo de salidas en Mendoza.
“Mientras el centro de la Ciudad experimenta una marcada retracción, en parte por la percepción de ser una zona ‘para turistas’ y las dificultades de estacionamiento seguro, otras zonas muestran un movimiento más fluido“, expresó el empresario.
Asimismo, el referente indicó que en los locales gastronómicos del Centro, el gasto promedio por persona oscila entre los 15 y 25 mil pesos, mientras que en las zonas con mayor actividad, como las de Chacras de Coria o Maipú, a menudo beneficiadas por espacios con estacionamiento gratuito y seguro, el promedio de consumo se mantiene en niveles similares.

Pese a la reactivación y selectividad a la hora de escoger un lugar para disfrutar de una buena cena, González recalcó un dato preocupante para los trabajadores del sector y es la significativa disminución en las propinas.
“Esto claramente no es más que un reflejo del consumidor que tiene hoy Mendoza. Una persona que sale con un presupuesto ajustado, impactado por el aumento generalizado de los costos de vida y servicios“, expresó.
Finalmente, el empresario recalcó que “a pesar de la competitividad de los precios, el gasto en esparcimiento se ve limitado por la situación económica general“.
Por su parte, Diego Lago, gerente general de Palmares, coincidió con González sobre la reactivación y advirtió que “hoy hay una necesidad en la gente de tener un poco más de distracción y las salidas existen, pero son mucho más cuidadas y pensadas“.

Por otro lado, enfatizó con que “el mayor problema que se observa en el sector no pasa por la falta de consumo, sino por la línea de costos que deben asumir los empresarios gastronómicos, entre los que se destacan insumos, sueldos, servicios eléctricos, gas y demás“.
Reactivación selectiva y compras en Chile como factor de freno
En lo que respecta al ámbito de los espectáculos artísticos, ya sean musicales, teatrales o de danza, se percibe una leve reactivación del público local, aunque la convocatoria está fuertemente ligada al artista que sube a escena.
Lorena Misetich, agente de prensa de la productora Power Play, señalo a El Sol que existe una amplia oferta cultural en la provincia y eso permite que el espectador escoja cuidadosamente a dónde asistir.
“La oferta que hoy ofrece la provincia es muy grande y el espectador lo que está haciendo es elegir qué disfrutar de acuerdo con sus preferencias y posibilidades económicas“, refirió Misetich.
Además, agregó que “en general, el mendocino no es muy previsivo para comprar las entradas, por lo que muchos esperan los últimos días para hacerlo“.

Respecto a los precios de las entradas, advirtió que “parten desde los 30.000 o 40.000 pesos, lo que hace que la mayoría compre los tickets con tarjetas de crédito, evidenciando una planificación del gasto“.
Sobre las preferencias del público local, Misetich resaltó que el humor se mantiene como un género de convocatoria segura en Mendoza. Sin embargo, el teatro no está logrando los niveles de audiencia esperados por los productores, con algunas excepciones puntuales.
En el terreno musical, Misetich destacó que “solo artistas de gran convocatoria, como Duki o Los Piojos, han logrado ventas rápidas. Para el resto de los shows, la tendencia de asistencia se define en los días previos al espectáculo“.
Finalmente, advirtió sobre un factor externo que también impacta en la industria del entretenimiento local: el fenómeno de las compras en Chile.
“Los viajes al vecino país, motivados por precios más bajos, restan capacidad de gasto a los mendocinos para destinarlos a salidas y espectáculos en la provincia“, sintetizó.
Pagar por una experiencia que valga la pena
Los mendocinos que deciden disfrutar de una noche fuera del hogar priorizan experiencias que valgan la pena: un espectáculo atractivo, una película taquillera o un restaurante que combine una buena propuesta gastronómica con servicios adicionales valorados, como estacionamiento seguro y sin costo extra.
Esta cautela refleja un consumidor consciente del contexto económico, que busca optimizar su inversión en ocio.
El movimiento en la noche mendocina se ha reactivado, pero con un bolsillo medido y a conciencia. Las salidas se dan, por lo general, una vez al mes, y la elección de la misma es analizada hasta último momento.
