Humberto Mingorance, titular de Aysam.

Agua y Saneamiento Mendoza (Aysam) respondió el duro dictamen de Fiscalía de Estado que analizó las contrataciones realizadas para atender la crisis del sistema cloacal en Los Corralitos y el concurso convocado para continuar con los trabajos en la Colectora Máxima Noreste.

La empresa hizo una evaluación positiva del análisis y sostuvo que el dictamen “aporta claridad y certidumbre sobre los procedimientos llevados a cabo, ante la grave crisis del sistema cloacal de Guaymallén”.

A partir de esa interpretación, Aysam defendió las decisiones adoptadas durante la emergencia y marcó cuatro conclusiones principales que, según la empresa, surgen del análisis realizado por Fiscalía de Estado.

La emergencia habilita la contratación directa

El primer punto de la respuesta está relacionado con la decisión de recurrir a contrataciones directas para intervenir sobre la Colectora Máxima Noreste. Ese fue uno de los puntos sobre los cuales el organismo de control realizó observaciones.

Según Aysam, “las circunstancias de emergencia operativa grave, en la Colectora Máxima Noreste, justificaban técnica y legalmente el uso del procedimiento excepcional de contratación directa, para dar una solución rápida y proteger la salud de la población”.

Fiscalía de Estado, efectivamente, reconoció en su análisis que la emergencia operativa existía y que la normativa contempla la contratación directa como una excepción. Pero el dictamen también hizo una distinción: la existencia de una emergencia no implica que automáticamente quede validada la forma concreta en que se instrumentaron las contrataciones.

La lectura sobre el posible daño al Estado

La empresa también puso especial énfasis en el aspecto económico del expediente. Según su interpretación, el análisis de Fiscalía no constató un daño concreto al patrimonio estatal y, además, los valores de las contrataciones de urgencia fueron inferiores a las ofertas presentadas posteriormente en el concurso.

“La Fiscalía de Estado concluyó expresamente que no se constata la existencia de un daño concreto al patrimonio estatal”, sostuvo la empresa. En esa línea, remarcó que “los precios obtenidos en las contrataciones de urgencia, resultaron inferiores a las ofertas presentadas en el posterior concurso público”.

Ese es uno de los elementos que Fiscalía analizó al comparar las contrataciones directas con las ofertas posteriores. En esos casos, el organismo de control no encontró, en principio, un daño patrimonial evidente. Sin embargo, el análisis no permitió cerrar definitivamente la cuestión.

La primera contratación, realizada en diciembre de 2024, había utilizado el metro lineal como unidad de cotización, mientras que las posteriores tomaron como referencia las horas de trabajo. Al no tratarse de unidades directamente comparables, Fiscalía pidió a Aysam un informe complementario para determinar si el precio abonado en aquella primera operación había sido razonable.

Por eso, aunque no se estableció la existencia de un perjuicio concreto, tampoco quedó descartada definitivamente esa posibilidad. Es un matiz relevante frente a la interpretación que hace la empresa del dictamen.

Por qué permitió aclarar el IVA después de abrir los sobres

Uno de los puntos más sensibles del dictamen fue la decisión de Aysam de permitir que la empresa Sanit Engenharia aclarara si su oferta económica incluía o no el Impuesto al Valor Agregado después de que se habían abierto los sobres.

Fiscalía consideró que esa posibilidad afectaba un principio central de las contrataciones públicas, porque la propuesta podía quedar modificada después de que los participantes conocieran las ofertas de sus competidores.

Aysam explicó ahora cuál fue el motivo de esa comunicación: “Se realizó con el único propósito de asegurar que la posterior comparación económica de las ofertas se hiciera sobre bases absolutamente homogéneas y justas para todos los participantes”.

La empresa estatal, de esta manera, sostiene que el pedido de aclaración tuvo como finalidad garantizar una comparación adecuada entre las propuestas y no otorgar una ventaja a Sanit Engenharia frente a la otra oferente.

La explicación, sin embargo, no modifica la observación formulada por Fiscalía. El organismo entendió que el tratamiento impositivo de una oferta económica no podía ser alterado después de la apertura de los sobres y consideró que ese episodio afectaba la igualdad entre los participantes.

La explicación sobre los cambios en el pliego

Otro de los aspectos observados por Fiscalía fue la sucesión de cambios realizados al pliego durante el desarrollo del Concurso Público Nº 23/26. El organismo de control consideró que algunas de esas modificaciones excedían las simples aclaraciones o correcciones y podían afectar las condiciones bajo las cuales los oferentes preparaban sus propuestas.

Aysam atribuye esa secuencia a las características particulares del servicio. “Lo que la Fiscalía de Estado identifica como una ‘secuencia de modificaciones’ responde, en realidad, a la extrema complejidad técnica del servicio que se concursaba”, contestó.

La empresa presidida por Humberto Mingorance explicó que se trataba de una intervención sobre un colector de grandes dimensiones que debía continuar funcionando durante los trabajos.

“Intervenir, limpiar y video inspeccionar un colector de gran diámetro en pleno funcionamiento (en carga y sin interrumpir el servicio), es una tarea de alta ingeniería, con escasos precedentes y muy pocos proveedores calificados en el mercado”, señaló Aysam. Y añadió que las precisiones fueron necesarias a medida que avanzaba el procedimiento y los interesados realizaban consultas técnicas “para asegurar que las exigencias fueran acordes a las tecnologías disponibles”.

El concurso fue dado de baja y habrá otro

El Concurso Público Nº 23/26 terminó siendo dado de baja por decisión del Directorio de Aysam. La empresa también incorpora esa decisión entre las conclusiones que extrae del dictamen.

“Cualquier cuestionamiento sobre el Concurso Público Nº 23/26 ha devenido abstracto. Fue la propia AYSAM, en ejercicio de sus facultades, la que decidió declarar el fracaso de dicho concurso”, respondió ante una consulta de El Sol.

El procedimiento había sido cuestionado ante Fiscalía mientras todavía estaba en marcha. Sin embargo, el 11 de agosto, el Directorio de Aysam resolvió declararlo fracasado y habilitó la realización de un nuevo llamado.

Fiscalía consideró que, al haber quedado sin efecto el concurso, ya no correspondía pronunciarse sobre su continuidad o eventual adjudicación. El organismo, de todos modos, analizó el procedimiento y dejó recomendaciones para el próximo llamado.

“Aysam recibe las observaciones y recomendaciones señaladas por la Fiscalía como pautas de buena práctica. Estas observaciones están siendo incorporadas para robustecer los pliegos del nuevo llamado a concurso público”, indicó.

La empresa confirmó además que el nuevo concurso se encuentra en proceso de reelaboración por parte de sus equipos técnicos y legales, y no informó una fecha para la nueva convocatoria. También reiteró que “está aplicando de manera minuciosa cada una de las recomendaciones y pautas de buena práctica administrativa señaladas por la Fiscalía de Estado”.