Este martes, el Senado le otorgó media sanción a la ley que busca que los estudiantes secundarios egresen con experiencia laboral. La iniciativa fue impulsada por el Poder Ejecutivo y quiere achicar la brecha entre la formación académica y el mercado de trabajo, mediante prácticas formativas en empresas. Ahora será debatido por la Cámara de Diputados.
El proyecto dispone la creación del Programa de Entrenamiento Laboral Certificado Estudiantil, denominado Enlace Estudiantil.
La propuesta que fue avalada por unanimidad, aunque recibió críticas por parte de la oposición. Pasó a la Cámara de Diputados para su análisis.
En qué consiste el prooyecto
La ley en tratamiento contempla prácticas de hasta tres meses de duración con una carga horaria de ocho horas semanales. Para garantizar el acompañamiento a los alumnos, la normativa prevé la figura de tutores designados por las instituciones educativas y orientadores a cargo del entrenamiento dentro de cada empresa u organización participante.
Al finalizar el trayecto, los participantes recibirán una certificación oficial que acreditará no solo los conocimientos técnicos adquiridos, sino también habilidades blandas fundamentales para la inserción laboral, tales como el trabajo en equipo, la puntualidad, la responsabilidad y el cumplimiento de objetivos operacionales.
También contempla la entrega de estímulos económicos directos para aquellos estudiantes en situación de vulnerabilidad social que realicen los entrenamientos, asegurando de este modo la equidad en el acceso a las oportunidades formativas. De igual forma, se fijaron mecanismos de compensación e incentivos para las empresas que asuman compromisos en la tutoría y capacitación de los jóvenes mendocinos.
“Enlace Estudiantil no es una herramienta nueva, sino que se consolida con una ley con presupuesto aprobado y políticas propias que la provincia ya viene desarrollando.“, reconoció el senador Sergio Marquez.
La postura de la oposición mayoritaria
El Interbloque Encuentro Mendocino, compuesto por los referentes del PJ y la Unión Mendocina, acompañó el proyecto, aunque advirtió que la iniciativa podría haber incorporado mayores resguardos para evitar que los programas de formación sean utilizados para encubrir relaciones laborales.
El vocero Ariel Pringles sostuvo que el interbloque comparte la necesidad de generar oportunidades de capacitación para los jóvenes, pero remarcó que esa finalidad exige reglas claras. “No nos vamos a negar a la vinculación entre la educación y el trabajo ni a los programas de formación. Pero justamente por eso tenemos la responsabilidad de hacer las mejores leyes posibles“.
Encuentro Mendocino cuestionó que no se hayan incorporado algunas de las propuestas que realizó el interbloque, como establecer incentivos económicos, límites a las jornadas, cupos máximos de estudiantes por empresa, mayores controles y canales confidenciales de denuncia.
Uno de los principales planteos fue incorporar una cláusula de resguardo para garantizar que, cuando una práctica presentada como formativa configure en los hechos una relación laboral, se apliquen las protecciones correspondientes.
