Los datos surgen de un informe de la consultora Analytica, que contabilizó ingresos por $1.024.482 millones al fondo de ATN hasta octubre. De ese total, el Poder Ejecutivo devengó y pagó $197.500 millones a las provincias, mientras que los restantes $826.982 millones quedaron sin distribuir. En otras palabras, ocho de cada diez pesos que ingresaron al fondo no llegaron a las administraciones provinciales.
En el reparto acumulado, Mendoza recibió $14.000 millones, el mismo monto que Chaco. La Provincia quedó por debajo de Misiones, que obtuvo $28.000 millones; Corrientes, con $22.500 millones; Catamarca, con $18.500 millones; y Salta y Entre Ríos, con $18.000 millones cada una. Detrás de Mendoza se ubicaron Jujuy, con $13.500 millones; Neuquén, con $12.000 millones; y San Juan, con $10.000 millones.
La distribución de los ATN se convirtió en uno de los puntos de tensión entre la Casa Rosada y los gobernadores, que vienen reclamando por la caída de los recursos coparticipables y la reducción de las transferencias discrecionales. En octubre, Nación giró $13.500 millones a las provincias, después de no registrar desembolsos durante agosto. En septiembre había distribuido $33.000 millones y en julio, $30.000 millones. Los meses de mayor movimiento habían sido marzo y abril, con $47.000 millones en cada período.
Desde Analytica señalaron que, pese a la mejora respecto de los dos años anteriores, continúa la subejecución del fondo y no esperan un cambio significativo en la tendencia antes de finalizar 2026. La ejecución de este año se ubicó por encima de 2024, cuando se distribuyó el 5,4% de los recursos, y de 2025, cuando alcanzó el 17,1%. Sin embargo, quedó por debajo de los registros de 2021 y 2022, cuando se ejecutaron el 55% y el 25,3%, respectivamente.
La negociación por el impuesto a los Sellos
En paralelo al reclamo por los recursos coparticipables y los ATN, el ministro de Economía, Luis Caputo, comenzó a preparar una negociación con los gobernadores para avanzar en la eliminación del impuesto a los Sellos. La propuesta contempla que el Gobierno nacional compense el 50% de la recaudación que pierda cada provincia que decida eliminar el tributo.
La iniciativa tendrá impacto en las discusiones fiscales de Mendoza, que deberá evaluar el costo de resignar ingresos propios frente a una eventual compensación nacional. El esquema no implica una eliminación automática: cada jurisdicción tendrá que decidir si adhiere a la propuesta.
La negociación se produce en un escenario de menores ingresos para las administraciones provinciales, tanto por la caída de la coparticipación como por la menor recaudación vinculada a la actividad económica. Por eso, algunos gobernadores consideran que la reducción de impuestos provinciales debería formar parte de un acuerdo fiscal más amplio, que también contemple una disminución de tributos nacionales, como las retenciones y el impuesto al cheque.
En ese contexto, la discusión por los Sellos aparece como un nuevo capítulo de la relación entre Nación y las provincias, que buscan sostener sus cuentas mientras reclaman una mayor distribución de los recursos federales.
Con información de Infobae.
