Al menos 11 vuelos con destino a distintas ciudades europeas debieron realizar aterrizajes de emergencia este jueves luego de recibir amenazas de bomba. Los episodios obligaron a activar protocolos de seguridad en varios aeropuertos, aunque en todos los casos las aeronaves pudieron aterrizar sin inconvenientes y no se reportaron incidentes.

Uno de los casos que generó mayor despliegue fue el de un avión de Finnair que cubría la ruta entre Helsinki y Roma. La aeronave fue escoltada por aviones de la Fuerza Aérea italiana luego de recibir una amenaza de bomba, según informó la agencia Ansa.

Otro vuelo de la misma compañía, operado por Jettime y con destino a Viena, también recibió una alerta, aunque pudo aterrizar con normalidad en la capital austríaca.

En tanto, un Airbus A320 de Aer Lingus que había partido de Dublín rumbo a Roma fue desviado hacia la base aérea militar de Évreux, en Francia. Tras el aterrizaje, los 151 pasajeros y los seis integrantes de la tripulación fueron evacuados mientras especialistas en desactivación de explosivos inspeccionaban el avión.

Las amenazas también alcanzaron a Bulgaria, donde tres aeronaves procedentes de Copenhague, Madrid y Londres debieron realizar aterrizajes de emergencia. A su vez, un vuelo de la aerolínea polaca LOT, que había partido de Varsovia, aterrizó en el aeropuerto de Bruselas luego de que se detectara una alerta sospechosa.

La Policía de República Checa informó además que otros cuatro aviones con destino a Praga se preparaban para aterrizar tras recibir amenazas similares.

Una seguidilla de amenazas en Europa

Los episodios de este jueves se suman a otros siete vuelos que recibieron amenazas de bomba el martes, con destino a Varsovia, Sofía, Roma y Murcia. En aquella oportunidad, uno de los aviones tuvo que ser desviado y se registraron alteraciones en distintos aeropuertos, aunque tampoco fueron encontrados explosivos.

El lunes, además, otro avión que cubría la ruta entre Londres y Sofía había sido desviado hacia Budapest y escoltado por un caza húngaro por una amenaza de características similares.

Hasta el momento, ninguna persona u organización se atribuyó la autoría de las amenazas y los países afectados tampoco señalaron a algún gobierno o grupo terrorista como responsable.

Con información de El País.