La temporada de cosecha en Mendoza suele atraer a un gran número de obreros rurales en búsqueda de un trabajo temporal en los campos de la provincia. Pero mientras hay una demanda laboral legítima, un grupo de trabajadores denunció haber caído en la trampa de estafadores, quienes les aseguran un empleo y comodidades a cambio del pago de un “seguro” que llega hasta los $100.000.
Según explicaron algunos de los afectados a El Sol, los estafadores publican un posteo en grupos de redes sociales, principalmente en Facebook, para atraer la atención de interesados. Al ser contactado, el supuesto empresario ofrece buenas condiciones laborales:
“Me dijo que iba a ganar 70 mil pesos por día, 7 días de descanso, ropa de trabajo completa y los boletos de transporte”, describió uno de los damnificados.
A cambio, se exige que los trabajadores paguen un seguro que, según los distintos testimonios, puede ir desde 15 mil pesos hasta 100 mil por persona.
Una vez hecho el pago, se revela la estafa: el supuesto empleador simplemente bloquea en el celular al estafado. En otros casos, les continúa mintiendo y hasta les asegura que un transporte privado los recogerá en su localidad a determinado horario y en un punto específico. Por supuesto, este servicio nunca llega.

Normalmente, las contrataciones y acuerdos laborales de esta actividad suelen efectuarse desde la irregularidad. Por este motivo, los estafados están habituados a concretar su trabajo de temporada de palabra, lo que facilita a los delincuentes perpetrar las estafas.
Para dar más credibilidad a su relato, los delincuentes suelen presentarse como miembros de alguna finca reconocida de la provincia.
Desde la delegación mendocina del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE) se aseguró que ya se encuentran al tanto de esta modalidad de estafa y que se realizarán acciones coordinadas con otros entes.
Sebastián Bustos, subdelegado de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) en Mendoza, sostuvo que el sindicato se enteró de esta situación porque “nos llamaron de delegaciones de otras provincias” que habían tenido casos similares.
Además, el sindicalista aseguró que esta es la primera temporada en la que se registran casos como los que relatan los testimonios.
Denuncia penal
A raíz de estas estafas, se haría una denuncia penal en la Justicia de Mendoza. “Lo están articulando los abogados“, informó Bustos.
La UATRE definió que su labor en la creación de dicha acción legal fue desde el punto informativo, ya que desde el gremio se han recolectado varios testimonios de algunos estafados y se confirmaron los detalles de los mismos a partir de investigaciones propias.
Una temporada complicada
Paralelamente a la situación de las estafas, la temporada de cosecha actual presenta otros inconvenientes para quienes se disponen a trabajar en las fincas mendocinas.
Los daños producidos por la caída de granizo y la floración prematura de las frutas de carozo llevó a que la oferta laboral sea contundentemente menor a la de épocas anteriores.
Esto llevó a que mucha gente, que vino a la Mendoza sin ningún acuerdo laboral asegurado, no encuentre trabajo. El subdelegado de UATRE definió que las personas en esta condición han quedado “a la deriva”.
De igual manera, los trabajadores que sí consiguieron trabajo en las fincas mendocinas tienen que afrontar un importante problema: dónde pasar las noches.
En las temporadas anteriores, las fincas empleadoras otorgaban a estas personas un lugar para dormir dentro del propio terreno de producción. Sin embargo, muchos productores decidieron esta vez no brindar de refugio a sus empleados, por lo que deben encontrar por sus propios medios donde pernoctar.
“Algunos alquilan en situaciones infrahumanas”, detalló Bustos.
Y ejemplificó la situación de un grupo de trabajadores tucumanos que se encontraban alquilando una serie de “chozas de nailon” en Tunuyán.
Por estas situaciones, Bustos pidió que el Gobierno de Mendoza en conjunto con el ejecutivo de la provincia de procedencia de los trabajadores, colaboren entre sí para brindar una solución. Principalmente, porque muchos obreros llegan a Mendoza en colectivos proporcionados por los gobiernos de sus provincias.
