A partir de las 19, la Peatonal Sarmiento comenzó a nuclear la manifestación de los artistas contra las reformas en organismos y leyes culturales que plantea el Gobierno nacional a través de la llamada ley ómnibus.
La protesta se realizó en varias ciudades argentinas, entre ellas, en el “protestódromo” local de avenida San Martín, peatonal y Garibaldi.

El “cacerolazo cultural” fue fuertemente custodiado por un operativo policial que no permitió que los manifestantes procedieran a cortar la calle, aunque tampoco se divisó la intención de avanzar sobre la avenida.

Con concreto, la protesta apuntó contra la derogación del Fondo Nacional de las Artes y del Instituto Nacional del Teatro, la modificación de la leyes que regula el Incaa y de las bibliotecas populares.
