Este lunes al mediodía la Junta Electoral de la provincia entregó los diplomas a las autoridades electas en los comicios del 24 de septiembre, es decir, intendentes y legisladores provinciales que el 10 de diciembre se harán cargo de sus responsabilidades.
Fue un acto sobrio, a lo cornejista, sin grandes exclamaciones, ni banderas en los palcos, como sucedió en otros tiempos. El acto fue encabezado por los siete ministros de la Suprema Corte de Justicia.
La fórmula que ganó la gobernación, Alfredo Cornejo y Hebe Casado, se reunieron previamente y llegaron caminando juntos por la vereda del Park Hyatt hasta la entrada del Independencia, donde lo esperaban otros dirigentes. Ambos recibieron sus diplomas.

Hubo sí una pulseada por el aplausómetro: entre los simpatizantes de Mario Abed, que dejará ser vicegobernador para volver al bastión de Junín, y Ricardo Mansur, que retornará a Rivadavia.
El radical que ganó con una fuerza netamente departamental, lo festejó así sobre el escenario.

También recibieron sonoras palmas Francisco Lo Presti, electo en Las Heras -en la foto inferior-, y Alejandro Morillas, el médico que dirigirá San Carlos.

Lo que llamó la atención fueron las ausencias, varias y de todos los signos políticos. Algunas quizás entendibles porque está involucrada la Justicia penal, y en otros casos, da la sensación que las rivalidades territoriales se profundizaron tras el último proceso electoral.
La más notoria fue la de Janina Ortiz, mano derecha del intendente Daniel Orozco en Las Heras, que será diputada provincial. Horas antes, la secretaria de Gobierno avisó WhatsApp que tenía un problema de salud: anginas.
Era una de las figuras que más flashes iba a obtener, puesto que en la previa a este acto formal el radicalismo evaluaba la inhabilitación moral para que pudiera asumir por la imputación en su contra en el caso de las cooperativas truchas de Las Heras. Por supuesto, tampoco fue su pareja, Orozco.
Uno de los que rompió con la sobriedad fue el electo jefe comunal de Godoy Cruz, el radical Diego Costarelli, que subió al escenario acompañado por su hijo.

Entre los ausentes figuraron el intendente de General Alvear, Walther Marcolini, que tendrá que asumir una banca en el Senado por el cuarto distrito. Quien sí subió al escenario fue su rival en la interna, Alejandro Molero, que lo sucederá en la municipalidad.
De hecho, Molero fue uno de las más efusivos junto a las autoridades de la Junta, al igual que Flor Destéfanis. Mientras la intendenta de Santa Rosa hizo el tradicional dedos en V, Molero hizo lo propio con los dedos en “tres”.

Mientras otros intendentes salientes sí asistieron, como el justicialista Martín Aveiro que acompañó a Emir Andraos, fue llamativo a su vez que Miguel Ronco decidiera no recibir su diploma este lunes. Será diputado provincial por el segundo distrito. Evitó cruzarse con el triunfador en la reñídisima elección departamental, el citado Mansur, antes aliado.
De igual manera Roberto Righi, que dejará el poder luego de 20 años en Lavalle, puesto que cayó derrotado por Edgardo González en las PASO.
Otro intendente al que no se vio fue el maipucino Matías Stevanato y a su vecino, el electo Esteban Allasino, que asumirá en diciembre en Luján de Cuyo, aunque Sebastián Bragagnolo sí estuvo en el Teatro Independencia.
Eso sí, una de las comidillas fue la elección del próximo 19 de noviembre. Los peronistas hicieron rancho aparte. Así se los vio a Celso Jaque, que será intendente en Malargüe, Destéfanis, Aveiro y la massista Gabriela Lizana.

