Pasado el meridiano del actual mandato de Rodolfo Suarez, Cambia Mendoza está a las puertas de un nuevo reordenamiento político en más de un escenario. La victoria en estos comicios intermedios es la línea de largada en la proyección hacia el 2023. Es una carrera de largo aliento donde hay varios anotados para sucederlo a Suarez. El problema es que hizo reflotar las tensiones internas en la coalición que gobierna la provincia.

Contra los herederos naturales

Las elecciones dejaron en el radicalismo a un sector consolidado, como el cornejismo, y a uno fortalecido, como el suarismo. Alfredo Cornejo fue nuevamente avalado por la ciudadanía para jugar ya decidididamente en otra liga, la nacional, en tanto que el bastión de Godoy Cruz fue asegurado con una buena diferencia de votos.

Por su parte, el radicalismo de Capital que responde directamente al gobernador también se precian de haber sacado la más amplia diferencia de votos ante el peronismo y los enroques le permitieron sumar nombres propios en el gabinete provincial, para ir ya tomando identidad propia más allá de la que Suarez heredó en cantidad de funcionarios de Cornejo.

A Cambia Mendoza lo veo muy fortalecido por el resultado“, destacó un intendente del Gran Mendoza viendo el panorama. “La preocupación pasa por el resto y tiene que ver con la situación nacional”.

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A su vez, la negociación interna permitió la renovación de autoridades en la UCR en la que el intendente Tadeo García Zalazar repite por otros dos años como presidente del comité provincia, seguido por una mujer vinculada al sector de Mario Abed, Sandra Astudillo, y el intendente de Las Heras, Daniel Orozco, como secretario general.

De allí se desprendieron algunas lecturas que hicieron ruido entre los radicales. Una de ellas, que con este rol partidario García Zalazar se posiciona en la pole position hacia el 2023. Situación que pone a flote las tensiones en el propio radicalismo.

Desde el suarismo entienden que “no hay herederos naturales” y no descartan que el intendente Ulpiano Suarez también forme parte de este sprint de largo aliento, aunque todavía le resta un periodo más en la Ciudad de Mendoza. Por eso, consideran que estas elecciones fueron “un paso más”. Y puntualizaron: “Ni el resultado del domingo ni un cargo partidario dice nada. Falta mucho y van a ser dos años difíciles”, graficaron desde el sector que tiene como cabeza visible al gobernador. “Tenemos que seguir pensándonos como equipo y para ganar en el 2023 el candidato debe ser el más competitivo desde los nombres que están en pugna”.

De igual manera, consideran que las candidaturas se construyen con gestión, con equipo y con agenda. “Pensar que hay derechos adquiridos sería menospreciar la opinión de la gente, que es la que decide“, recalcaron desde Capital.

Otro de los referentes del radicalismo con responsabilidad de gestión en el Gran Mendoza anotó: “Los tiempos irán llegando. Estas carreras no son para los atolondrados, los apresurados ni los ansiosos“.

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En el PRO meten presión

El otro sector de Cambia Mendoza que se vio fortalecido tras estas elecciones fue el demarchismo. Básicamente, por dos razones: por un lado, porque obtuvieron una amplia diferencia en Luján de Cuyo. Por el otro, porque sumaron seis nuevos legisladores provinciales -ahora tendrán ocho- y un nuevo diputado nacional -ahora tendrán dos-.

Así en el PRO ya se autoperciben como “el partido dentro de CM que más creció“. Esto mejora la ubicación de largada de Omar De Marchi en la carrera interna hacia la gobernación, en la que ya empezó desde hace meses a recorrer el territorio provincial.

Por ahora, el diputado nacional es orgánico a CM, ya que Patricia Bullrich le pidió no romper la alianza política. Pero aquellos que siguen sus pasos no descartan que no aglutinen a los peronistas “huérfanos, desencantados con el kirchnerismo”.

Por ahora, en el radicalismo señalan que el único en CM que ha transparentado su vocación para ser gobernador es el ex intendente de Luján. Pero también destacan que “a Sebastián Bragagnolo lo veo muy enfocado en la gestión”, reconoce un intendente radical que suele hablar seguido con su par del PRO. “Está haciendo una mejor gestión que la de Omar -De Marchi-, tal vez porque a éste le tocó la parte fea de arreglar las cuentas”, compararon.

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En tanto, desde la comuna ubicada al sur del área metropolitana tratan de mantener los pies en la tierra. “Nosotros vemos que se avaló un estilo de gestión, pero también entendemos que esto ha sido como un efecto ola, porque la gestión de Maipú no es mala y se ha visto desprestigiada por el gobierno nacional. No hemos ganado nada, porque al otro día tenemos los mismos problemas. Estamos en una situación de mayor compromiso hacia la próxima gestión”, interpretaron para reconocer al mismo tiempo que esta es una parada más en “un contexto nacional en el que no se puede saber qué puede pasar”.

Por lo pronto, el crecimiento que tendrá el macrismo en la Legislatura servirá para meter más presión sobre el reparto de fondos a la comuna, donde entienden que corren por detrás de los municipios radicales del área metropolitana a pesar de tener más barriadas vulnerables que Capital o Godoy Cruz.

Vamos a solicitar que se nos tenga más en cuenta en las decisiones de gobierno, que no son las decisiones electorales”, definieron desde el sector que enccabeza De Marchi. “Nuestra intención siempre ha sido gobernar la provincia, porque creemos que podemos darle ese plus que está faltando“, resaltaron.

En tanto, en el macrismo mendocino ya tienen en cuenta que no quieren quedar presos de la interna entre el cornejismo y el suarismo. “Con Rody tenemos otra relación, mucho más amena, es un tipo con el que se puede hablar, consensuar. Pero la verdad es que tienen un quilombo importante y hay que ver cómo lo terminan de arreglar”, explicaron.

Así, traducen que “los cornejistas creen que al Rody lo ‘salvó’ la pandemia porque armó un gabinete bastante flojo. Lo hemos escuchado en más de una ocasión. Entre ellos, hay una tensión“.